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Ourense, Ourense, Spain
Naturópata y terapéuta energética. kaliha-lorena@outlook.com

lunes, 5 de noviembre de 2012

DIETA DISOCIADA. Evitando las incompatibilidades alimenticias.

    Cómo evitar que lo mejor de tus alimentos se pudra en tus intestinos.  
      El crudivorismo puede salvar tu vida. Marc Ams (1985).
    Aunque destierres de tu vida a los alimentos tóxicos y enemigos y te limites al consumo exclusivo de alimentos sanos y no tóxicos, puedes seguir expuesto a la toxemia y la enervación. ¿Cómo es eso posible? Sencillamente: cuando el mejor de los alimentos sufre una digestión alterada, anormal, en nuestro tubo digestivo, sufre un proceso de putrefacción o fermentación anormal y el resultado es que sus principios nutritivos se ven degradados en virulentas toxinas, hasta tal punto que en lugar de nutrirnos nos envenenamos.
    Muchos, habiendo oído hablar de los excelentes resultados de un régimen natural probaron el régimen vegetariano; pero como lo hicieron sin conocimiento de causa nada de particular tenía el hecho de que no obtuvieran el resultado deseado. Incluso he conocido médicos de buena fe que decían haber recomendado a sus pacientes una dieta vegetariana y no habían experimentado ninguna mejoría. En realidad ellos conocían tan poco sobre la trofología como sus pacientes, de modo que se habían limitado a suprimir las carnes y pescados, y sustituido los cereales refinados por los mismos integrales, pero seguían cocinando y combinando los alimentos vegetales según la antigua costumbre culinaria que consiste en "imitar" a la cocina omnívora convencional, es decir: ¡repitiendo los mismos errores! Ignorando que la mala preparación, exceso de alimento cocinado sobre el crudo y mala combinación de los alimentos hacía de sus dietas vegetarianas una dieta de reacción tan ácida y tóxica como la anterior. Después de muchos años de estudiar la medicina de la droga milagrosa, no se les ha ocurrido pensar que no se trata de sustituir, simplemente, unos comestibles por otros alimentos milagrosos y que la aplicación de un régimen inspirado en los principios de la fisiología y naturaleza humana, aunque sencillo en su esencia, necesita de sólidos conocimientos y experiencia para ser aplicado en uno mismo...¡cuánto más para aplicarlo en un enfermo!
    Estos neófitos vegetarianos de buena fe y esos médicos desorientados no obtenían resultados porque lo mejor de sus alimentos se pudría en sus intestinos. El resultado no era una buena nutrición sino una buena intoxicación, enervación y pérdida de gran parte de los nutrientes vitales. Poco importa que simpaticen o no, que crean o no que gusten o no de las teorías acerca de una buena combinación de los alimentos, puesto que su aparato digestivo poco entiende de teorías: ¡él se halla estrechamente sujeto a las leyes de la fisiología!
    Pocos consejos son más nocivos que aquel por desgracia tan difundido y que invita a mezclar todo tipo de alimentos en una misma comida so pretexto de una buena nutrición basada en una gran variedad de nutrientes. Ciertamente son muy descuidados o ignorantes aquellos dietistas que insisten en combinar varias proteínas a la vez o éstas con almidones de pesada digestión para finalizar el menú con ácidos o azúcares de las frutas como colofón...¡Esto no es un menú sano sino un cóctel explosivo! Ciertamente una buena dieta exige una gran variedad de alimentos, pero no forzosamente en la misma comida sino que éstos deben ser alternados de un día a otro, o por lo menos de una comida para la otra. Por muy sencillos que sean tus alimentos, combinar demasiados a la vez sólo conduce a una digestión forzada, a procesos asimilativos alterados, a una misma pérdida de nutrientes y al autoenvenenamiento.
    Esto puedes experimentarlo en tu cuerpo siempre que quieras. Cuando llevas algún tiempo comiendo compatiblemente te encuentras mucho más ligero, ágil y en general alegre, pero cuando vuelves a comer incompatiblemente en seguida experimentas en ti mismo el hecho de que la digestión ya no es tan perfecta...Puesto que notas pesadez o somnolencia después de comer, quizás algunos eructos o flatulencias. Observas tus heces y verás que el olor, textura, dureza o retardo en la evacuación de las mismas (estreñimiento ocasional o crónico) ya habla acerca de cómo se desarrolló en tu interior la digestión. No hace falta ser ningún erudito para que observando a las mismas se pueda ver y distinguir entre una buena y mala digestión y de qué modo una dieta incompatible dificulta a la misma. Debemos valorar esos hechos y recordar las sabias palabras de L.Kuhne cuando escribió: <<No existe enfermo con buena digestión ni hombre sano con mala digestión>>.
    Podemos hacer una comparación: imaginemos un estudiante al que sus cinco profesores le recitasen a la vez las lecciones de matemáticas, música, historia, idiomas y ciencias naturales. ¿Qué sucedería? Aun suponiendo que el cerebro del estudiante fuera lo suficientemente fuerte y capaz para separar bien las diferentes materias es obvio que la asimilación de las mismas sería muy inferior y el desgaste que requeriría tanta atención sería muy superior. En realidad a nadie se le ocurriría someter su cerebro a semejante tortura sino que estudia cada una de las materias por separado y a distintas horas...¡y dejando un oportuno descanso entre las mismas!
    Sin embargo no tenemos tanta piedad con nuestros estómagos e intestinos. Es un hecho establecido por la fisiología que el estómago sólo puede digerir un tipo de alimento a la vez y que las distintas enzimas actúan sucesivamente sobre los distintos pasos de la digestión de un alimento. Algo parecido a lo que ocurre con el cerebro ocurre con el estómago cuando le damos alimentos de muy diferente digestión a la vez. Si el estómago es fuerte se esforzará en digerir bien, a pesar de todo, los muchos alimentos mezclados entre sí, pero esto conduce forzosamente a un mayor desgaste vital y a una peor digestión lo que a la larga puede llegar a producir enfermedades de estos órganos. Pero es el estómago enfermo y débil quien sufre más las secuelas de las malas combinaciones alimenticias, lo que se manifiesta por distintos síntomas típicos de una mala digestión. Así pues el glotón o el dispéptico crónico hablarán de su estómago débil, pero no harán nada por averiguar las causas de tal debilidad. Se hablará de un intestino perezoso y no de una dieta irracional. Se justificarán con una insuficiencia hepática, pero nadie prestará atención al exceso de trabajo con el que se fuerza a esta noble víscera. Realmente se necesita tener un criterio cerrado y mezquino para no aceptar el hecho de que los eructos, las jaquecas o migrañas, las palpitaciones, la acidez, los gases malolientes y todos los demás síntomas que aparecen al cabo de una comida pantaruélica no son debidos a la mala combinación de los alimentos.
    Todos los enfermos, pero sobre todo los que padecen del estómago, intestinos, hígado y nervios necesitan por tanto tener especial cuidado en la combinación de sus menús.
    ¿Cuáles son los alimentos compatibles y cuáles incompatibles? El hombre civilizado desviándose de su alimentación natural y descubriendo el modo de conservar y almacenar alimentos fuera de su estación se ha encontrado con tantos alimentos diferentes a su disposición que comiendo con promiscuidad ha llegado a un punto en que en casi todas sus comidas hay incompatibilidades alimenticias. A eso se debe que el bicarbonato, infusiones de plantas "digestivas" y otros remedios similares sean de uso universal. En realidad ninguno de ellos ha solucionado nunca el problema sino que tan sólo se ha limitado a ocultar las manifestaciones del mismo. Ninguno de estos remedios puede compensar ni corregir los efectos de las malas combinaciones de los alimentos. El hombre ha asociado la abundante comida con la prosperidad, felicidad y placer, y en general no se equivoca, pero comete el error de creer que cuanto más variada es la comida más bien se alimenta uno cuando la verdad es que cuanto más sencillo es el menú más fácil es de digerir y mejor se pueden aprovechar sus sustancias nutritivas.
    Es muy corriente oír a un confereciante o leer en un libro la siguiente reflexión: <<No nos nutre lo que se ingiere sino lo que se asimila>>. Esta es una de las grandes verdades de la ciencia de la nutrición, pero raro es encontrar quien sepa aplicarla en la práctica. Preguntarle a uno de estos confereciantes o autores de qué modo se puede garantizar una perfecta asimilación y descubriréis cuánta ignorancia se esconde detrás de su repertorio de frases pomposas. Rara vez él os sabrá indicar de qué modo una perfecta digestión garantiza una perfecta asimilación y lo más seguro es que tal combinación no es sino un abuso en sí misma. O tal vez os recomiende tomar tal o cual preparado dietético que os "ayudará" a asimilar mejor. No hagáis caso de tales absurdos y prestad atención: Tú asimilas a la perfección cuando tus alimentos no se pudran en tu interior y los principios nutritivos no se degraden hasta transformarse en toxinas. Es absurdo creer que se puede asimilar perfectamente mientras se descuidan los principios que rigen una buena digestión.
    Cuando empiezas a compatibilizar tus alimentos descubres que comiendo menos te nutres mejor y te sientes más lleno de energía, y ello es así porque economizas tu energía vital. Cuando un enfermo empieza a compatibilizar descubre asombrado que muchos alimentos que antes no toleraba ahora puede digerirlos perfectamente. También vemos cómo muchos trastornos considerados como "alergias" desaparecen cuando se suprimen las malas combinaciones. Lo mismo podemos decir de muchos trastornos de mala absorción de determinados nutrientes y de muchas supuestas "deficiencias" en tal o cual principio nutritivo que no deben corregirse consumiendo tal o cual preparado artificial del mismo sino evitando que éste se pierda por causa de las malas digestiones que sufren aquellos que se empeñan en ignorar el maravilloso funcionamiento de su organismo. Cuando todos estos fenómenos se verifican en la práctica es obvio deducir que la asimilación del individuo ha mejorado.
    Resulta pues que el estudio de la compatibilidad de unos alimentos con otros es de suma importancia en el arte de alimentarse trofológicamente. El ser humano es un ser desplazado de un hábitat natural: ya no se haya en su edén tropical, y ya no se alimenta de lo que encuentra espontáneamente guiado por su instinto, de aquí la necesidad que tiene de recurrir a la trofología para restablecer el orden en su alimentación.
    Claro está que son muchos los factores que intervienen en la buena digestión además de la compatibilidad de los alimentos, así por ejemplo el estado de ánimo o el simple hecho de encontrarse enervado está en relación directa con una mala digestión, por lo que no debemos limitarnos a compatibilizar los alimentos e ignorar todos los demás factores.
    Tampoco hay que caer en la exageración de quienes ven incompatibilidades en todos los alimentos, llegando al punto de no saber qué comer. A veces he tenido que oír absurdos como lo siguiente: "la zanahoria y la patata son incompatibles porque ambos contienen almidón", o bien: "la naranja y el limón son incompatibles porque ambos tienen distinto grado de acidez". Es obvio que quienes tales cosas afirman, independientemente de su buena fe, carecen de la menor noción en cuanto a fisiología y dietética se refiere. Tan necio como negar las incompatibilidades es el caer en el fanatismo y la intransigencia de las mismas.
    En realidad sólo son los alimentos cuya digestión es de proceso muy distinto los que son incompatibles. Así por ejemplo no debemos comer nunca los ácidos como la fruta de este tipo o el vinagre junto con los almidones, ni los azúcares de las frutas dulces o secas con los aceites o las aceitunas pues dan lugar fácilmente a fermentacones alcohólicas.
    Mucho se ha escrito a favor y en contra sobre las reglas de compatibilidad pero poco de lo escrito tiene el menor rigor científico o enfoca esta cuestión con objetividad, de modo que tú debes estudiar produndamente, más que las reglas en sí, la razón y el fundamento de las mismas de modo que sean tu comprensión y la observación sobre tu propio cuerpo los que te guíen por el camino correcto. Pero recuerda que hace 2.500 años, el padre de la medicina y filósofo de Cos, el venerado Hipócrates escribió un maravilloso legado para sus alumnos y la posteridad: Existen alimentos que comidos juntos se hacen la guerra entre sí por tener distinto tiempo de digestión...


   Cómo combinar racionalmente nuestros alimentos.
    El crudivorismo puede salvar tu vida. Marc Ams (1985).

   1. No combinar almidones y féculas (hidratos de carbono complejos) con ácidos. Los ácidos destruyen e inhiben la secreción de la enzima ptialina (que se segrega en la saliva), como resultado de ello la digestión de los almidones se ve alterada e incompleta, lo que ocasionará fermentaciones anormales en el duodeno. Así pues nunca se debe de consumir ningún tipo de almidón o fécula con frutas ácidas, ni aliñar con limón o vinagre o salsas ácidas cuando en un mismo menú estén presentes los almidones. Nunca añadas limón al arroz. Tomates y manzanas se consideran una excepción debido a su gran riqueza enzimática y su bajo grado de acidez.

    2. No combinar proteínas fuertes con almidones fuertes. Sabido es que las proteínas son digeridas en un medio ácido en el estómago (ácido hidroclorhídrico), mientras que los almidones y féculas precisan de un medio alcalino para su digestión. Inmediatamente que son ingeridas las proteínas, el ácido gástrico es segregado para la activación de la enzima pepsina, lo que ocasiona la inmediata paralización de la digestión de los almidones. Esto no quiere decir que no se puede consumir una proteína ligera como yogurt o almendras con otro almidón como pan dextrinado o gofio de maíz, pero si que quiere decir que no deberíamos comer patatas con garbanzos, ni judías o pan con carne, etc...

    3. Nunca combinar frutas dulces y azúcares con proteínas. Frutas muy dulces como uvas, kakis, melón, higos, etc..., miel, melaza y siropes, fruta desecada como dátiles, higos secos, ciruelas secas y uvas pasas, etc..., son extremadamente ricos en azúcares. Pero sus azúcares son de digestión muy simple y no están en el estómago ni siquiera media hora, mientras que por el contrario las proteínas requieren varias horas para su larga digestión, como consecuencia de ello si se comen juntos azúcares y proteínas, los azúcares quedarán retenidos en un medio húmedo y caliente como el estómago demasiado tiempo, por lo que producen fermentaciones anormales. Yogurt, kéfir y requesón se consideran una excepción por estar predigeridos.

    4. Nunca combinar azúcares con grasas. Frutas muy dulces, miel y fruta desecada tiene una digestión muy rápida mientras que los alimentos ricos en grasas como los aceites y semillas oleaginosas tiene un proceso de digestión muy lento y el resultado es el mismo que el de la regla anterior. La nata líquida al ser una grasa hidrosoluble que apenas tiene una digestión estomacal se considera una excepción.

    5. No combinar frutas muy ácidas con frutas muy dulces. Así por ejemplo uvas, melón, kakis, higos, etc..., no deben combinarse con pomelos, limones, etc..., aunque si puede tomarse un jugo de fruta ácida media hora antes de la ingestión de la fruta dulce. Por lo general se recomienda tomar la fruta ácida por las mañanas y la fruta dulce al mediodía y la cena.

    6. Fruta ácida y algunas grasas son tolerables. Los higienistas americanos consideran aceptable la combinación de naranjas, mandarinas, pomelos, piña, papayas, kiwis, tomate, etc...,con algunas proteínas grasas como el polen, yema de huevo, requesón, almendras, nueces, avellanas, aguacate, etc...pero nunca estos últimos, especialmente si tienen grasa, con fruta muy dulce.

    7. No combinar vegetales salados y amargos con frutas muy dulces. Ajos, cebollas, rábanos, apio, perejil, etc..., tienen distinto tiempo de digestión que las frutas muy dulces, por lo que esta combinación conduce a la fermentación. Pero la excepción está en las frutas muy ácidas y poco azucaradas como el kiwi, limón, pomelo, piña, que si son tolerables con hortalizas y ensaladas, así por ejemplo se pueden hacer jugos de pomelo y apio, o poner en una ensalada un aliño de limón, o trozos de piña y/o kiwi, siempre que en el mismo menú no entre ningún almidón.

    8. Aguacates. Hacen una buena combinación con ensaladas, fruta ácida y almidones, pero combinan mal con fruta dulce y azúcares. Los aguacates son una de las mejores fuentes de grasa y exelente proteína, pero son un alimento fuerte por lo que no se puede abusar de ello ni combinarlo con nueces, frutos secos y semillas y otras grasas y proteínas fuertes.

    9. Tomates. Aunque habitualmente se les considera como una fruta ácida, los tomates que crecen en nuestro país apenas tienen acidez especialmente si se comen muy maduros, por lo que nosotros considerando su gran riqueza enzimática somos partidarios de consumirlo con almidones y proteínas pero nunca con frutas muy dulces ni muy ácidas. El tomate debe comerse bien maduro o de lo contrario acidifica.

    10. Nunca comer juntos dos almidones distintos. Por ejemplo: no pan con patatas, no arroz y pasta, etc.
 
    11. Nunca combinar dos proteínas de muy distinta naturaleza entre sí. La putrefacción intestinal que ocasiona la mala digestión de las proteínas es una de las mayores fuentes de toxemia. Debemos evitarla a toda costa; por ejemplo: carne y pescado, carne y almendras o pescado y leche. La combinación en pequeña cantidad de dos proteínas muy similares puede considerarse aceptable, como por ejemplo yogurt en una salsa dentro de un menú en el que también entra algo de queso, etc.

    12. Legumbres (ej: lentejas, garbanzos, alubias, judías azuki, etc).Son consideradas como almidón y proteína vegetal. Las legumbres secas son alimentos sanos pero indigestos porque contienen proteína y almidón en buenas proporciones, siendo en sí mismas una mala combinación y por eso cuesta digerirlos.
    Las legumbres son de digestión díficil e indigestas, cuesta digerirlas ya a ellas sólas. Se tomarán siempre con verduras y hortalizas sólo, nunca con otro almidón o fécula (patata, arroz, pan, pasta, etc) ni con otra proteína, sea animal o vegetal (frutos secos, semillas, huevo, etc).

    En el dossier tienen más información para saber distinguir cuáles son las proteínas, los almidones y féculas (hidratos de carbono)...etc, es decir, cuáles son los alimentos considerados dentro de estas clasificaciones. Además están más resumidas y explicadas de una manera muy simple las malas y buenas combinaciones alimentarias para aplicarlas ya de inmediato en nuestra vida; ya que al principio al no saber clasificar, ésta que está expuesta aquí puede resultar muy liosa y es muchísimo más fácil de lo que parece.
    Tambien para que sea muy fácil y poder llevar a la práctica hay en el dossier un esquema o ejemplo de dieta atóxica y disociada para estructurar la dieta a lo largo del día y la semana, cómo combinarlo y cómo prepararlo.
    Y podeis ver el video de alimentación de Suzanne Powell  en el cual trata este tema (teneis el video al final de este artículo).

Algunos ejemplos de mala combinación de los alimentos.

- Nunca pan y garbanzos (almidón o hidrato de carbono y proteína).
- Nunca pan y patata..........................................
- Nunca pan y plátano....................................... Almidones o féculas (hidratos de carbono)
- Nunca pan y avena......................................... de distinta naturaleza.
- Nunca boniato y castañas...............................
- Nunca arroz y plátano....................................
- Nunca pan y soja (hidrato de carbono o almidón y proteína).
- Nunca nueces y melón (proteína y grasa de las nueces con fruta).
- Nunca limón y melón (fruta ácida con fruta dulce).
- Nunca pomelo y uva dulce (fruta ácida con fruta dulce).
- Nunca alcachofa y sandía (vegetal amargo con fruta dulce).
- Nunca tomate y limón.
- Nunca alcacofa y sandía (vegetal con fruta dulce).
- Nunca pomelo y sandía (fruta ácida con fruta dulce).
- Nunca plátano y limón (fruta dulce y almidonada con fruta ácida).
- Nunca pomelo y avena (fruta ácida e hidrato de carbono).
- Nunca lentejas y garbanzos (dos proteínas distintas, de dificultosa digestión cada una ya de por sí).
- Nunca carne y plátano (proteína fuerte con una fruta dulce y almidonada).
- Nunca carne y leche (dos proteínas de muy distinta naturaleza entre sí).
- Nunca higos secos y nueces (fruta muy dulce con proteína y grasa de las nueces).
- Nunca dátiles y almendras (fruta muy dulce con proteína y grasa de las almendras).
- Nunca cacao y melocotón (grasa y fruta dulce).
- Nunca leche y pan (proteína con hidrato de carbono o almidón).
- Nunca vinagre con patatas (ácido con hidrato de carbono o fécula).
- Nunca aguacate y kakis.................................
- Nunca aceite y uva........................................ Grasas con frutas muy dulces.
- Nunca aceite y melón....................................

Algunos ejemplos de buena combinación de los alimentos.

- Pan o pasta con aguacate.
- Fruta de cualquier tipo, sean uvas, peras, plátano, etc., con yogurt o 100 gr (no más) de requesón.
- Patata con verduras.
- Huevo con pan dextrinado (de venta en tiendas de dietética; sólo permitido con este tipo de pan por estar predigerido).
- Pescado con limón.
- Carne con postre de piña natural (por la enzima proteolítica bromelaína y ser ácida).
- Ensaladilla rusa pero sin atún.
- Fruta con una o dos rebanadas de pan dextrinado (no sobrepasar esta cantidad; sólo permitido con este tipo de pan por estar predigerido ya que así es de fácil digestión, nunca con otro tipo de pan).
- Fruta con 1-2 cucharadas (no más) de copos de avena.
- Ensalada de hortalizas frescas SIN vinagre, con arroz (almidón). Con zumo de chucrut (zumo de col fermentada) o/y un poquito de tamari (salsa de soja fermentada).
- Ensalada de hortalizas frescas CON vinagre, con setas (proteína).
- Uvas con castañas.
- Fresas con nata montada; mejor nata vegetal (nata de avena, de soja, de piñones...) ya que la de leche de vaca no es beneficiosa.
- Yogurt con muesli.
- Quinoa con verduras salteadas.

    DIETA DISOCIADA MUY SIMPLIFICADA.

    DESAYUNOS, a elegir sólo uno y alternar.
    Fruta de la estación, yogurt con 1-2 cucharadas (no más) de copos de avena o muesli.
    Fruta de la estación con pan destrinado, 100 gr de requesón con miel o mermelada de arándanos.
    Infusión o zumo de manzana, tostadas de pan con tomate y 100 gr de requesón.
    Una manzana. Infusión o zumo de manzana.
    Bocadillo de medio aguacate, tomate, ajo o cebolla y lechuga. Una manzana.
    Leche vegetal (arroz, avena...etc) con cereales (copos de avena, muesli o tipo cornflakes), una cucharada de postre de polen. Pera o manzana.

    COMIDA.
    Un plato grande de ensalada de hortalizas frescas con aceite de oliva virgen extra (de primera presión en frío) pero sin vinagre ni limón. Se puede aliñar con un poco de salsa de soja (tamari o shoyu; es muy salada) y/o zumo de chucrut (zumo de col fermentada).
    Verduras de la temporada a mezclar con un solo almidón / fécula, a escoger entre:
Patatas. Arroz. Pasta. Legumbre. Pan. Calabaza. Castañas. Boniatos. Mijo. Quinoa. Trigo sarraceno. Amaranto.
    Postre: manzana, pera o yogurt sin endulzar.

    CENA.
    Gazpacho o ensalada con vinagre de sidra o limón.
    Verduras de la temporada a mezclar con una sola proteína, a escoger entre:
Pescado. Carne de ave. Huevo. Queso fresco 100 gr máximo. Tofu. Seitán. Champiñones y setas. Guisantes. Frutos secos: 12 piezas de una sola variedad (nueces 6).
    Postre: yogurt natural, manzana, pera, papaya o piña natural.

      EJEMPLO DE DIETA.
     Combinar correctamente los alimentos va a permitir una mejora digestión, una correcta asimilación, una adecuada evacuación intestinal y una desintoxicación continuada. Una digestión demasiado lenta y laboriosa seguida de una tardía evacuación permite una reabsorción de las toxinas fecales y como consecuencia la fabricación de más grasa para poderlas almacenar. Si no se da un descanso fisiológico al aparato digestivo, el cuerpo no puede desintoxicarse de forma continua. Un cuerpo hinchado es un cuerpo intoxicado.
    Los órganos de desintoxicación son los riñones y el hígado. Si ambos no funcionan correctamente será muy difícil perder peso. El secreto para conseguir el peso ideal, una sensación de bienestar intestinal y mejorar la salud a todos niveles.
   


DESAYUNO

Al despertarse se puede tomar un buen ZUMO NATURAL, 30 minutos antes del desayuno.

Aprovechar para tomar, si fuera necesario, suplementos de vitamina C, acidophilus, hierbas y aminoácidos. Si se toma algún suplemento de aminoácidos es conveniente suplementar con vitamina B6 para facilitar su absorción y asimilación.

Desayuno 1:
 
De 250 g a 1 kg de fruta de estación. No mezclar frutas muy ácidas con frutas muy dulces (mala combinación: piña y plátano)
  • 1 yogurt natural o leche de chufa. Para endulzar (elegir una cosa sólo): miel, sirope de manzana o de ágave , polvo de estevia natural, melaza de caña, melaza de arroz o de otro cereal, mermelada sin azúcar, fruta desecada (dátiles, higos, pasas, ciruelas, etc.) y una o 2 cucharadas soperas de muesli sin azúcar, o gofio de maiz o salvado de avena y lino . Si escoge la leche de chufa ya viene endulzada ella con sirope de agave.
  • 1 ó 2 manzanas o peras si apetecen
Si no toma yogur: una cucharada de polen (bien ensalivado).

Desayuno 2:

Zumo de manzana o infusión de menta o bebida de cereales (achicoria-sustituto del café).
  • Pan dextrinado o pan integral con:

    • aceite de oliva de 1ª presión en frío
    • ó ½ aguacate
    • ó 50-100 gr de requesón
Añadir tomate bien rojo y ajo picado o cebolla si lo desea.
 
  • 1-2 manzanas dulces y no harinosas.
Desayuno 3:
 
  • Leche de arroz / chufa / avena / almendras (a elegir una), con 2 cucharadas (no más) de cereales o muesli.
  • Manzanas y/o peras.

Si no hay hambre es preferible no desayunar o tomar solamente un zumo natural o una infusión.


½ HORA ANTES DE LA COMIDA


  • Zumo de manzana, zumo de hortalizas o caldo vegetal.


COMIDA


  • Ensalada abundante: hortalizas crudas, hojas verdes, col cruda (roja y blanca), hinojo fresco, remolacha roja fresca o zanahorias ralladas, ajo o cebolla (tiernos o secos), rabanitos, germinados, etc… + 6-10 aceitunas negras.
Aliño: aceite de oliva de 1ª presión en frío y/o lecitina de soja y/o levadura de cerveza.

IMPORTANTE: no añadir vinagre ni limón en las comidas de carbohidratos pero sí en las comidas de proteínas (carne,  pescado y huevos).

Buen momento para tomar los suplementos, especialmente si son liposolubles: antioxidantes, multivitamina-mineral, cromo. Si comes fuera de casa se recomienda tomar: cardo mariano y té verde, o lecitina en cápsulas de gelatina blanda o vitamina E.
 
  • Verduras al vapor, hervidas, salteadas o al horno: espinacas, acelgas, judías tiernas, col, coliflor, brecol, puerros, alcachofas, pimientos, calabacines, berenjenas, etc.
  • Aliño: aceite de oliva macerado en ajo, o salsa de aguacate y ajo, o salsa de tomate con ajo o cebolla (casero) o salsa de soja (con kelp) o tamari (contiene sal) y levadura de cerveza de buena marca.
. Carbohidratos (elegir sólo uno):

    • Patatas y remolacha roja al vapor.
    • Arroz integral con verduras salteadas (paella vegetariana).
    • Pasta integral y medio aguacate en la ensalada.
    • Pan integral con medio aguacate o 100 gr de requesón o tofu (ideal para un bocadillo rápido), añadir germinados de alfalfa, tomate maduro, lechuga, pepino, ajo o cebolla y aceitunas negras picadas.
    • Mijo: croquetas de mijo con verduras salteadas.
    • Bulgur, para comer como el arroz.
    • Quinoa con verduras salteadas.
    • Cuscus integral con 50-100 gr de tofu a la plancha.
    • Sopa de avena o cebada con vegetales tipo sopa juliana.
    • Trigo sarraceno (kasha) con cebolla sofrita.
    • Calabaza, boniatos o castañas.
    • Pan de pita con relleno: germinados de alfalfa, zanahoria rallada, hamburguesa vegetal o 1/2 aguacate, ajo o cebolla, pepino, tomate, etc.
    • Una legumbre a escoger: lentejas, garbanzos, judías, alubias… con verduras variadas.
    • Maiz: marzorca, en grano o gofio de maíz.

  • Postre: Manzanas, yogur con miel cruda u otro endulzante natural (como agave o estevia).
  • Infusión digestiva: menta, manzanilla, regaliz, anis, Maria Luisa, Yogi té, etc.


MERIENDA (sólo si hay hambre)

Leche  de arroz / chufa / avena / avellana / sésamo / almendra      ó

Fruta y un yogur natural      ó

Halva: sésamo crudo molido y mezclado con miel para formar una pasta mantecosa; untar sobre tortitas de arroz, pan dextrinado o sobre rodajas de manzana. (Muy nutritivo, rico en calcio, dulce y les encanta a los niños)        ó

Crema de algarroba untada sobre galletas integrales (de herbolario o tiendas de alimentación biológica, sin azúcar o endulzantes sintéticos, endulzadas con endulzantes naturales) o tortitas de arroz o tostadas integrales  ó

Manzanas o peras a gusto u otra fruta madura de la estación en crudo.


½ HORA ANTES DE LA CENA

Caldo vegetal o zumo vegetal.


CENA

CENA 1:

Gazpacho o ensalada aliñada con aceite de oliva, limón o vinagre de sidra biológico, lecitina de soja, levadura de cerveza, 6-10 aceitunas negras desaladas +
  • Verduras de la estación + Buen momento para tomar los suplementos: multi-vitamina- mineral o complejo B; antioxidantes; calcio-magnesio (sobre todo las mujeres) que se asimila mejor durante el descanso.
PROTEÍNA (elegir sólo una):

    • Uno o dos  huevos, preferiblemente no fritos.
    • Queso fresco o requesón: 100 gr como máximo.
    • Guisantes a la menta.
    • Champiñones o setas al ajillo.
    • Pescado fresco con mucho limón o cebolla o ajo crudo (no más de 2 o 3 días por semana).
    • Carne (biológica mejor) ,no más de una vez por semana, con mucho ajo crudo y col fermentada (chucrut). Preferiblemente evitar el cerdo y los embutidos.
    • Frutos secos crudos y sin sal: 12 piezas, si son nueces 6.
    • Yogur  o kéfir con lecitina de soja en gránulos.
    • Seitán (no más de un día por semana).
    • Tofu (no más de una vez por semana).
Estos platos pueden acompañarse ,si se desea, de pan dextrinado solo, pero nunca con otro tipo de pan.  Hay que humedecer el pan previamente o se puede aliñar con tomate maduro, aceite de oliva y ajo.

Buen momento para tomar enzimas digestivas si tiene dificultad con la digestión de proteínas o si padece hinchazón o flatulencias.
     .Postre (a elegir uno):

    • Piña natural (sobre todo después de la carne,  el pescado o los huevos). Rica en enzimas proteolíticas (bromelaína).
    • Manzanas.
    • Papaya. Rica en enzimas proteolíticas, la llamada papaína.
    • Infusión digestiva.
CENA 2:

Fruta dulce de la estación a gusto y una opción láctea:
    • 1 yogur o kéfir, endulzado con mermelada de mirtilo o bien con fruta desecada (6-8 dátiles)  ó
    •  leche de chufa (que ya viene endulzada con sirope de agave)  ó
    • Requesón 60-100 gr. con miel o mermelada de arándano,  y pan dextrinado.
Apuntes

* No mezclar carbohidratos (patatas, arroz, pasta, mijo, quinoa, trigo sarraceno, legumbre, calabaza, maiz…) con las proteinas (huevo, queso freso, guisantes, champiñones, pescado, carne, frutos secos crudos).
  • Los carbohidratos necesitan un ambiente alcalino, no ácido (no limón ni vinagre en la ensalada).
  • No mezclar las legumbres con el arroz ni con ningún otro cereal.
  • Si no hay hambre, sobre todo por la noche, es preferible dar prioridad a los alimentos crudos, por ejemplo zumos, frutas, ensaladas, etc.
  • MASTICAR bien los alimentos para evitar flatulencias (gases), hinchazón y malestar .
  • Comer germinados de alfalfa, de pipas de girasol,  de fenogreco y de trigo con las comidas principales ya que son muy enzimáticos y fáciles de digerir. Son alimentos vivos.
  • No beber en exceso durante las comidas. Esta dieta disociada es muy hidratada de por sí y no se siente sed en general. Los líquidos sólo sirven para diluir los jugos gástricos y dificultar la digestión.
  • Pescados prohibidos: atún y pez espada (acumulan mercurio y van al cerebro) ni mariscos (acumulan muchos tóxicos y se alimentan de la basura del mar).
  • Si en el desayuno echo más de 2 cucharadas soperas de cereales acidifico el organismo y no es conveniente.
  • Es muy conveniente mezclar hortalizas crudas con alimentos cocidos (doble de crudos que de cocidos). Por ejemplo una gran ensalada con hortalizas crudas y un plato de alimentos cocidos: Una gran ensalada y un plato de arroz, en doble proporción la ensalada que el arroz.
  • Alimentos alcalinizantes: frutas, verduras y hortalizas, caldos vegetales, algas. A respetar la correcta combinación de los alimentos.   
 

Suzanne Powell: LA IMPORTANCIA DE UNA ALIMENTACIÓN SANA Y LIBRE DE SUSTANCIAS TÓXICAS (Dieta higienista: atóxica y disociada).
Aprende a comer de forma consciente, combinando los alimentos (dieta disociada), en equilibrio ying-yang, para conseguir una digestión óptima, una evacuación eficaz y una desintoxicación contínua. De esta forma se puede mantener la línea y la salud. Aprende la importancia de alcalinizar el organismo para evitar enfermedades y recaídas. Cómo prevenir y tratrar el cáncer de una manera complementaria o alternativa con la terapia holística. Conocer los alimentos más adecuados para una buena alimentación y aplicar buenos hábitos de forma sencilla y práctica. La importancia de salir de la ignorancia alimenticia y re-educar.

                                   (Suzanne es vegetariana desde hace tiempo).


 
 

6 comentarios:

  1. Lorena yo a veces mezclo 30 gramos de frutos secos o semillas junto a la fruta y no me sienta mal, lo prefiero que mezclar la fruta con lácteos, una pregunta algunos higienistas recomiendan los frutos secos con una comida del álmidon nose si podrás decir algo de esa combinación, respeto a la combinación de alimentos creo que es algo que crea mucha confusión puesto que es una ciencia que realmente no está comprobada y los que la difundieron no fueron nada longevos ni saludables, el higienismo solo tiene 200 años y las personas más longevas nose preocupaban nada por combinar los alimentos, eso si tienen hábitos muy saludables, a lo que voy funciona esté sistema SI pero creo que estó es un extremo.

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  2. Da combinación de alimentos no tiene porque ser extremista. Existen diversas vertientes del higienismo, unas son muy estrictas y llevadas al extremo pero otras no. Los que fueron extremistas, e incluso los que se dedicaban a comer sólo verduras y frutas crudas son los que no vivieron mucho, pero los otros sí. La que aquí expongo, en todo el blog no es de las más rígidas y es la que enseño Marc Ams. De hecho, puedes ver las dietas por estaciones y verás que es así.
    Desde luego muchas personas que conozco y la siguen e incluso yo, nos han mejorado las digestiones muy favorablemente y por lo tanto la salud.
    Las personas que no tienen un aparato digestivo potente lo notan más. Yo por ejemplo. Pero cada uno que siga lo que mejor le va, cada uno somos un mundo. Lo que desde luego, es común para todos es lo de la fruta ya que fermenta a todos ingerida de postre excepto las excepciones.

    Los cítricos -incluyendo kiwi, granada y fresas. frutos rojos del bosque, papaya, mango, piña y manzana si combinarán bien con los frutos secos. No sé que fruta es la que mezclas con los frutos secos. El otro tipo de fruta al mezclarse el azúcar (fruta y fructosa)con la grasa de los frutos secos retardas en vaciar del estómago la fruta (la grasa es el principio inmediato que más tarda en salir del estómago) y por tanto fermenta, lo notes o no, seas consciente de ello o no. Puede que no lo notes porque tendrás un sistema digestivo fuerte y potente y por tanto no sientes que te sienten mal.

    Respecto a la combinación de frutos secos con almidón, se puede permitir, no es que sea la mezcla ideal, es decir para una persona que tenga las digestiones muy flojas sería mejor separarlos pero si no, no hay problema. A lo que más se refiere en no combinar es a la mezcla de proteínas animales con alimentos con almidón. En realidad las proteínas animales, si te fijas, solo combinan con verdura y hortalizas para que se realice bien o lo mejor posible, la digestión, y eso es debido a que por nuestra naturaleza frugívora no tenemos la capacidad de digerir por sí bien la proteína animal, como para complicarla mezclando otros alimentos.

    Las tribus y poblaciones más longevas no te creas que andan mezclando tanto porque su alimentación es más sencilla que la occidental. No se preocupaban por las mezclas porque no era como ahora que hay cien mil alimentos y se mezcla todo, antes era todo más sencillo.

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  3. Me olvidaba, la pera también vale.
    Si ojeas las dietas por estaciones comprobarás que en algunos menús combino frutos secos con fécula (patata, calabaza,...).
    Saludos.

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  4. Con que verduras y o frutas puedo combinar la quinoa? Xq contiene carbohidratos y también proteina

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