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Naturópata y terapéuta energética. kaliha-lorena@outlook.com
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sábado, 11 de mayo de 2013

EL CONCEPTO DE LA TOXEMIA Y LA DESINTOXICACIÓN.

    TOXEMIA.
 
    Cuando por cualquier causa desciende la Energía Vital (energía nerviosa), aparece la ENERVACIÓN. Con la Enervación desciende la capacidad de eliminación del organismo y entonces se acumulan las toxinas. A esta condición se le conoce con el nombre de TOXEMIA.
 
Energía Vital---------> Enervación----------> Retraso en la eliminación---------> aumenta la Toxemia--------> Crisis depurativa---------> Enfermedad.
 
    La toxemia en definitiva es el resultado del retraso en las eliminaciones.
 
    Si hay una buena Energía Vital, las eliminaciones son suficientes. Si desciende la Energía Vital, aparece la Enervación o perdida de potencia vital, las eliminaciones se retrasan y se acumulan las toxinas: aparece la TOXEMIA. El organismo entonces necesita eliminar el exceso de toxinas y para ello utilizará los emuntorios que sean necesarios; serán los signos de la enfermedad. El organismo se defiende de la toxemia tratando de eliminarla.
 
    Las eliminaciones defienden la vida.
 
    La enervación es debida a un modo de vida que entraña un gasto exagerado de la Energía Vital.
 
    TOXEMIA O TOXICOSIS.
    LA ÚNICA CAUSA DE TODAS LAS ENFERMEDADES.
 
    TOXEMIA es la saturación de la corriente sanguínea y de los tejidos del cuerpo con desecho tóxico, causada por insuficiente energía nerviosa (energía vital) del cuerpo para realizar sus tareas básicas de eliminación.
    Cuando la energía nerviosa es baja, se impide la eliminación de desechos tóxicos, el cuerpo debe funcionar en un ambiente tóxico. Los venenos saturan primero la corriente sanguínea y linfática, y luego las células, tejidos, órganos, sistemas. Si la sobrecarga tóxica sigue aumentando, el cuerpo la almacena creando depósitos en las articulaciones, en las arterias, en el tejido adiposo (graso), verrugas, quistes, tumores, etc. Allí donde se concentre esa carga tóxica, se le da nombre a la enfermedad.
 
     Guía informativa: El mito de la enfermedad.
     José Manuel Casado Sierra.
     Editorial: Higea.
                       
    "Si deseas vivir mucho tiempo, mantén tus tejidos limpios y frescos para evitar la toxemia. Cualquier toxina, sea formada dentro del cuerpo o tomada desde el exterior, es capaz de ocasionar un proceso de endurecimiento. La rapidez de este proceso depende de la cantidad y fuerza del veneno y de la resistencia al envenenamiento que pueda ofrecer tu sistema."
 
     Dr. Shelton.
     Médico Higienista americano.
     Fundador del sistema Higienista.
   
 "La enfermedad es debida a una deficiencia de energía".
 
                                                                 Dr. Isaac Jennings.
                                                 Médico Higienista americano.
 
    John H. Tilden (1851-1940) es considerado por muchos el más grande filósofo médico del presente siglo. Probablemente sea más conocido por formular la Teoría de la Toxemia que dice así:
 
    "toda enfermedad es el esfuerzo de la naturaleza por eliminar las toxinas de la sangre".
 
    Para vencer la Toxemia, el Dr. Tilden prescribía, "un ayuno, descanso en la cama y el abandono de los hábitos enervantes. Si estos se abandonan y se adoptan hábitos de vida sanos, la salud volverá".
 
    De sus 25 años de experiencia usando medicinas, y  sus 33 años sin usarlas, llegó a la conclusión de que las medicinas son innecesarias y en la mayoría de los casos peligrosas para la salud:
 
    "Lo que llamamos enfermedad no es más que una crisis de toxemia, lo que significa que las toxinas se han acumulado en la sangre más allá del punto de tolerancia y la crisis, la supuesta enfermedad (constipado, gripe, neumonía, dolor de cabeza o fiebre tifoidea) es una eliminación adicional. La Naturaleza se está esforzando por liberar el cuerpo de toxinas. Cualquier tratamiento que impida esta eliminación perturba los esfuerzos de la Naturaleza... Medicinas, comer, miedos y actividad excesiva impiden la eliminación. La Naturaleza puede tener éxito en este proceso si no interferimos con él".
 
     LAS DOS FUENTES DE TOXEMIA.
 
    Te puedes envenenar de dos formas: desde el interior del cuerpo (Toxemia Endógena) y de lo que introduces en tu cuerpo desde fuera (Toxemia Exógena).
 
    TOXINAS ENDÓGENAS.
 
    Son inevitables pero puedes minimizarlas a través de un estilo de vida sano:
 
    1. Desechos metabólicos, subproductos tóxicos celulares.
    2. Células muertas.
    3. Estrés mental y emocional (son evitables).
    4. Fatiga física y mental (son evitables).
 
    TOXINAS EXÓGENAS.
 
    Son evitables y puedes eliminarlas de tu estilo de vida:
 
    1. Alimentos y bebidas no naturales para el organismo humano.
    2. Alimentos estropeados al cocinarlos, refinarlos, preservarlos, etc.
    3. Medicinas, vacunas, suplementos sintéticos.
    4. Drogas: café, tabaco, alcohol, heroína, etc.
    5. Contaminantes ambientales (evitables en menor medida).
    6. Aire, agua y suelo impuros (evitables en menor medida). 

                             AUTOINTOXICACIÓN: ¿Puede la muerte empezar en el colon?
                                                                    1/2
   
                                                                    2/2
 
 
    LA ENFERMEDAD ES LA QUE CURA.
 
    ¿Qué causa la enfermedad?
 
    La TOXEMIA y la ENERVACIÓN.
 
    ¿Qué es la enfermedad?
 
    Cuando las toxinas acumuladas en el cuerpo sobrepasan el punto de tolerancia de tu cuerpo, éste inicia una crisis de eliminación llamada enfermedad en un intento de expulsar dichas toxinas.
   
¿Cuáles son las causas para que las toxinas aumenten y se acumulen en tu cuerpo?
 
 Introducir más toxinas en tu cuerpo de las que pueden ser eliminadas.

    Las toxinas son de naturaleza ácida = PH ácido.
 
¿Qué puedes hacer para no obstaculizar la crisis de eliminación?
 
Ayunar, descansar y no tomar medicinas.
 
    Nuestros errores dan lugar a las enfermedades. El cuerpo gasta mucha energía en neutralizar los errores apareciendo así el agotamiento.
    Con el agotamiento los órganos de eliminación no expulsan bien los tóxicos, que se acumulan dando lugar a la intoxicación. La intoxicación da lugar a los síntomas y molestias, que aunque puedan ser diferentes son parte de la misma enfermedad. Los síntomas cambian según el órgano afectado por la intoxicación; el órgano que es afectado es debido a: la predisposición hereditaria, a la forma de vida, a la alimentación, utilización de tóxicos, clima, zonas de la tierra donde vivimos, estado evolutivo del ser humano, del planeta y momento del universo... y muchos factores más.
 
 
    EL JUEGO DE LA DESINTOXICACIÓN.
    (¡Cuídate compa! Manual para la autogestión de la salud. Eneko Landaburu).

    El cuerpo humano es un sistema enrevesado de tubos (vasos linfáticos, venas, arterias, bronquios, intestinos, etc) y filtros (riñón, hígado, piel y pulmón), que con el uso y abuso se ensucian y atascan.
    Cuando se está enfermo, potenciar la desintoxicación es el camino para recuperar la salud y el bienestar. Un proceso de limpieza profunda puede usarse como un intento de evitar una intervención quirúrgica o como una forma de prepararse para que la operación no se complique. Tampoco hace falta esperar a tener algún malestar grave para decidirse a hacer, de vez en cuando, una revisión y una limpieza a fondo de tu cuerpo. Lo mismo que hacemos con el coche, que, cada ciertos kilómetros, llevamos al garaje para cambiar el aceite y los filtros. De este modo, evitamos averias más graves y funcionaremos mejor.
    Nuestro cuerpo tiene la ventaja de ser una máquina viva que lleva incorporado un experto mecánico y basta con darle un cierto descanso para que él mismo haga limpiezas, reparaciones y puestas a punto. La máxima capacidad de acción de nuestro mecánico interno se desarrolla cuando reducimos al máximo el gasto energético: dormidos y con el estómago vacío. Podríamos considerar la cama como nuestro taller de reparaciones. A menudo, esas ocho horas nocturnas de ayuño y sueño, con el paso de los años, no son suficiente para mantener a punto el organismo.
    Por lo general, comemos más de la cuenta y la calidad deja mucho que desear, consumiendo productos dañinos. Podemos favorecer la desintoxicación si conseguimos reducir el esfuerzo digestivo cotidiano con una alimentación de más fácil digestión, más limpia, además de rica en vitaminas, minerales y enzimas.

    AYUNAR ES ALIMENTARSE DE LAS RESERVAS.

    Por último, te puedes animar a alimentarte de las reservas (tomar sólo agua, según la sed, o caldos de verduras sabrosas, sin patata ni otras féculas o almidones). El caldo de verduras sabrosas no aporta más que minerales, por lo que no da trabajo digestivo y no se considera que rompa el ayuno (no es un ayuno estrictamente, es un semi-ayuno con caldos).
    Todos los seres vivos tenemos dos posibilidades de alimentarnos: del exterior y de nuestras resevas. Por lo general, todos los días ayunamos durante ocho horas mientras dormimos. Las semillas germinan alimentándose de las reservas. Algunas plantas y árboles, en invierno, dejan de alimentarse del exterior y descienden su actividad al mínimo. Los animales que no emigran, cuando las temperaturas se vuelven adversas, entran en letargo y se alimentan de las reservas. Hibernación con el frío y estivación con el calor. La oruga se encierra en un capullo y a través de un ayuno se transforma en mariposa. Los animales cuando enferman o tienen alguna herida o fractura, también se alimentan de sus reservas. En septiembre de 1985, tras el terremoto que afectó a la ciudad de México, apareció una noticia en prensa relatando cómo sacaron de debajo de los escombros de una maternidad derrumbada, recién nacidos en plenas facultades después de pasar ¡dos semanas sin comer ni beber!
    Como se puede ver ayunar es de lo más natural. Claro que a la sociedad de consumo no le interesa el ayuno. No tenemos costumbre, pero no hay nada de extraordinario ni de peligroso en pasar unos días alimentándose de las reservas. Sobre todo está indicado cuando no tenemos apetito y sentimos asco por la comida. Esto es una señal del cuerpo para avisar que no quiere gastar energías en la digestión, ya que las necesita para tareas más importantes. Esto ocurre, por ejemplo, cuando tienes pendiente una labor curativa intensa o en la mujer, momentos antes de parir. Durante el ayuno el cuerpo dispone de una mayor capacidad de autocuración ya que toda la energía que diariamente se consume en la digestión se puede concentrar en la curación.
    Para compensar los excesos de la vida cotidiana, y para reavivar el placer de comer, podemos decidir ayunar regularmente. Por ejemplo, un día al mes no comes y así das a tu estómago unas vacaciones de 32 horas (mucho mejor ayunar un día a la semana). Más llevadero es hacer un día de ayuno a caballo entre dos días: me voy a la cama sin cenar y al día siguiente me salto el desayuno ¡24 horas de recreo para tu estómago! Puedo hacerlo cuando no me llegue el dinero a fin de mes, con la regla (al parecer el cuerpo está más por retirarse de la actividad y desintoxicarse), o con motivo de la luna llena. O qué menos que ayunar un día en los cambios de estaciones, así le das al cuerpo la oportunidad de hacer reajustes y aclimatarse mejor.
    Juntarnos la gente para dejar de consumir y dedicar ese dinero a una causa justa puede ser un empujoncito más para que la historia de la humanidad tire p`alante. Podemos solidarizarnos un día al mes con ese montón de parientes que pasan hambre y reunirnos para dicurrir cómo acabar con esa peste.
    Para saltarte una comida o estar un día sin comer no se requieren muchas condiciones, pero si piensas hacer unos cuantos días de ayuno es interesante:

    * Que cargues tus reservas con nutrientes de calidad: unos días antes deja de consumir productos tóxicos (café, té, marihuana, tabaco, alcohol, frituras) y come mucho alimento crudo (frutas, verduras, germinados, semillas oleaginosas) y sus jugos, para aportar vitaminas y sales minerales. Haz un poco de gimnasia para hacer masa muscular.
    * Que busques el momento y el lugar adecuado: donde puedas llevar una vida tranquila reposada, temperatura cálida (20ºC), compañía agradable y comprensiva. En la actualidad existen en nuestra tierra <<casas de reposo>> con el fin de asegurar dichas condiciones.
    * Que adquieras un poco de conocimiento sobre el ayuno para que no te asustes con posibles reacciones extraordinarias. El movimiento higienista es el que más experiencias tiene en ayunos.

    PARA SABER MAS:
   
    La curación por el ayuno. Alexei Suvorin, Kier, 1991 (la primera edición es de 1972).
    Ayuno racional. Arnaldo Ehret, Kier, 1994 (la primera edición es de 1954).
    Manual del huelguista de hambre. Eneko, Sumendi, Bilbao, 1996.
    El ayuno terapético, María, RBA, Barcelona, 1998.
    El crudivorismo puede salvar tu vida. Marc Ams.

    ¿Hasta cuándo te puedes alimentar de las reservas?

    El peso ideal es un cálculo teórico aproximado de lo que pesaría un cuerpo libre de tóxicos excesivos. No es muy real ya que el peso ideal además de depender de la altura, depende de la forma (la anchura del esqueleto, el desarrollo muscular). Uno mismo puede calcular cuál sería su peso ideal viendo sus variaciones a lo largo de su vida.
    Se pueden hacer procesos de desintoxicación perdiendo peso por debajo del peso ideal, por ejemplo, en enfermedades de díficil curación. Se pierde peso hasta quedar muy delgado, con la intención de quitar todo tejido viejo y a hacer uno nuevo: renacer, empezar de cero. Los pesos de seguridad son unos puntos de referencia para andar con más precaución. Al alcanzar el peso superior, se recomienda encamarse. Y llegando al inferior, se corta el proceso de pérdida de peso, ya que supone que por debajo de este peso se acaban las reservas. Este procedimiento hay que llevarlo bajo supervisión de un profesional en ayunos (naturópatas higienistas con experiencia en ayunos) y siguiendo sus consejos y directrices, nunca por su cuenta.

    La realimentación: lo más díficil y delicado.

    El oso, tras la hibernación, después de seis meses sin comer, vuelve a alimentarse lentamente. El aparato digestivo se pone en actividad poco a poco. Es como nacer de nuevo.
    Cuando planees ayunar, ten en cuenta que necesitas los mismos días que hayas ayunado para llevar una vida tranquila y reposada durante la realimentación.
    Si al final de tu plan de ayuno tienes molestias o ascos, aún tendrás que ir más lentamente. Empieza por jugos diluidos, a pequeños sorbos, y si no hay molestias pasas al jugo entero. Al segundo día si todo va bien puedes pasar a lo sólido pero jugos; toma solamente alimentos jugosos y sobre todo los crudos, que aportan las vitaminas y minerales que has consumido durante el ayuno: jugos, frutas, ensaladas, sopas, verduras semicocidas, leches vegetales, yogur, cuajada, queso fresco, etc. Todavía no pruebes los alimentos concentrados, como harinas, cereales, legumbres, aceitunas, aceite, aguacate, frituras, huevos, et. Puedes hacer de cuatro a seis pequeñas comidas al día, sin mezclar muchos alimentos en la misma comida.
    Además del peligro de indigestarte, hay otro motivo de no cargar el estómago al salir del ayuno: el proceso de realimentación a veces tiene un gran poder curativo. Hay personas que durante eses días eliminan arena y piedrecillas por la orina. Ten en cuenta la posibilidad de darte un baño caliente para favorecer esta evacuación.


    * Después de todo lo visto está claro que hay que seguir una dieta sana y no tóxica, y para ello se debe diferenciar entre alimento y comestible:

    ALIMENTOS: elementos de nutrición que se adaptan perfectamente a nuestra fisología digestiva, son de naturaleza no tóxica, poseen un metabolismo global propio, y por lo general, casi todos los principios vitales, con una potencialidad o carga bioenergética que nos permite clasificarlos como elementos "vivos", entre los que destacan: frutas, germinados, hojas, flores, bayas, raíces y vegetales comestibles, semillas oleaginosas, frutos secos, huevos fértiles y otros alimentos.

    COMESTIBLES: sustancias muertas que por los general encierran calorías vacías o principios vacíos de modo desequilibrado, careciendo de un metabolismo global propio (debido a procesos de transformación, calentamiento, conservación, embellecimiento, etc.), no adaptándose a nuestro metabolismo de un modo pacífico, sino más bien agresivo; son a menudo tóxicos e hipertóxicos. Debemos evitarlos. Ejemplos: azúcar, alcohol, café, té,  refinados (cereales y aceites refinados), conservas con aditivos, charcutería, embutidos, enlatados, margarina, refrescos azucarados y gaseosos, etc.

    Recordar la máxima: NO ALIMENTA LO QUE SE COME, SINO LO QUE SE DIGIERE Y ASIMILA.
    Todo alimento que no se adapte completamente a nuestras condiciones metabólicas actúa como un agente agresor, sea a corto o a largo plazo.
    "EL QUE COME DE TODO, Y LO MEZCLA TODO, TAMBIÉN LO PUEDE SUFRIR TODO..." (eslogan empleado por higienistas americanos).

   
                                  LA CAUSA DE TODAS LAS ENFERMEDADES.




    * Para realizar una dieta sana, además de no ser tóxica, hay que seguir otros principios básicos:

     - HIDRATADA Y SEMICRUDÍVORA. Nuestro organismo está compuesto aproximadamente de un 70% de agua, la dieta debería por sí misma proporcionar esa cantidad de agua. Por ello se deben elegir los alimentos más hidratados, son de mucha importancia los alimentos crudos. Una regla para cumplir estos dos principios puede ser la siguiente:
Desayuno: a base de frutas.
Comida: ensalada + plato cocinado de hidratos de carbono (carbohidratos). Teniendo en cuenta que la ensalada debe ser el doble de volumen de que de cocinado.
Cena: igual que en la comida pero en lugar de hidratos de carbono elegir una proteína. O bien fruta + proteína predigerida (es decir escoger entre un yogurt natural o kéfir o 100 requesón biológicos y de cabra, 1-2 cucharadas de levadura de cerveza o una de polen, 1-2 cucharadas de semillas oleaginosas).
En todos ellos, los alimentos crudos, hidratados, son los más abundantes.
     - ALCALINA: 80% de alimentos alcalinizantes y 20% de alimentos acidificantes.
El pH normal del líquido extracelular e intracelular de nuestro cuerpo fluctúa entre 7,35 y 7,45. Nuestro organismo pues tiende a la alcalinidad. De ahí que los alimentos y bebidas que alcaliniza apoyan el metabolismo y las necesidades del organismo.
Cuando se rompe el equilibrio y nuestro organismo comienza a producir y almacenar más desechos tóxicos y ácidos (recordad que las toxinas son de naturaleza ácida) de los que puede eliminar es cuando se manifiestan diversas dolencias y es la causa de numerosas enfermedades. A esto hay que sumarle también, que como el organismo tiene que preservar el nivel alcalino de la sangre para poder mantenerse con vida, muchos de los desechos ácidos que no logra eliminar los convierte en desechos sólidos, desechos que cuando se acumulan acaban compactándose y convirtiéndose en colesterol, ácido graso, ácido úrico, piedras en los riñones y vejiga, uratos, fosfatos, sulfatos, etc.
     - DISOCIADA: para evitar una perdida de nutrientes y las toxinas generadas por una fermentación de los hidratos de carbono y una putrefacción de las proteínas, causadas por una mala digestión, producto de mezclar alimentos incompatibles entre sí por tener un tiempo muy distinto de digestión. (Leer las explicaciones en la sección de dieta disociada).
     - HIPOPROTEICA: 0,3 gr de proteína por kilogramo de peso corporal es una regla generalizada que puede servir de orientación. Menos si queremos favorecer la desintoxicación con dietas más depurativas durante una temporada o un poco más en épocas especiales de la vida (crecimiento, embarazo, lactancia, etc). Elegir proteínas vegetales de alta calidad biológica con todos los aminoácidos esenciales como el polen, la levadura de cerveza, los germinados y algunas frutas como el plátano y otras que ayudan a balancear la dieta en aminoácidos, frutos secos y semillas oleaginosos, así como proteínas derivadas de animales como huevos fértiles y yogurt.
     - RICA EN FIBRA.
     - VARIADA. Siguiendo los principios de rotación y compensación. Así se pueden evitar alergias e intolerancias además de proporcionar riqueza en diferentes nutrientes a la dieta. El principio de compensación consiste en compensar algunos errores cometidos, por ejemplo tomar un menú alcalino después de uno acidificante, o semi-crudívoro después se uno con demasiados alimentos cocinados, o por ejemplo después de unos días de transgresiones dietéticas, por festividades u otros motivos, ayunar, hacer monodietas de frutas o menús crudívoros.
    - Incluir GERMINADOS en la dieta. Son alimentos de extraordinario poder nutricional y trofoterapético. Durante el proceso de germinación se revaloriza el poder nutricional de las semillas: multiplican sus vitaminas y minerales, son ricas en enzimas... y los cereales y legumbres pasan de ser acificantes a alcalinizantes. Son alimentos vivos, consumir 1 ó 2 cucharadas en las ensaladas, por lo menos una vez al día. Utilizar preferentemente los germinados de alfalfa y de semillas de girasol.
    - ALIMENTOS DE CULTIVO ECOLÓGICO EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE.
    - ABSOLUTA ERRADICACIÓN DE HIDRATOS DE CARBONO REFINADOS.
    - UTILIZAR SÓLO ALIMENTOS INTEGRALES.
    - DE PREDOMINIO VEGETARIANA.
    - AGUA PURA. Los científicos están de acuerdo en que la única agua que deberíamos beber es el agua completamente libre de todas las impurezas: sin restos de bacterias, sin restos de virus, sin sustancias químicas tóxicas, sin pesticidas, sin venenos, sin minerales orgánicos, sin carcinógenos. El único agua que es realmente pura es el agua que se ha evaporado o convertido en vapor (de esta manera todas sus impurezas han quedado atrás), entonces de condensa y de este modo se vuelve a transformas en agua pura destilada.
Se debería utilizar para beber y para cocinar agua destilada al vapor (por un aparato destilador) o bien obtenida por un buen equipo de osmosis inversa. El 50% del éxito de una buena dieta está en el uso de una agua pura y limpia.
    - Día de AYUNO O MONODIETA DE FRUTA semanal: descanso fisiológico de 36 horas un día a la semana.


    * Más información de tipos de monodietas de fruta, ayunos y dietas de eliminación (depurativas) en el siguiente enlace:

    http://luz-kaliha.blogspot.com.es/2014/02/clasificacion-de-distintos-tipos-de.html


 

 
 
 
 
 
   
   
 
   
 
   

martes, 27 de noviembre de 2012

La importancia del PH para la salud.

     MATERIA VIVA Y MATERIA MUERTA: SU INFLUENCIA EN NUESTROS CUERPOS.

     Es imposible que alguien mantenga un nivel superior de energía en su interior si consume materia muerta. Si por un lado buscamos alcanzar un nivel superior de energía y por otro consumimos alimentos que nos merman esa energía, no vamos a ninguna parte. Debemos someter a consideración todas las energías que de forma rutinaria permitimos que entren en nuestros campos de energía, en especial los alimentos, y descartarlas todas salvo las mejores, si es que queremos que nuestros campos energéticos sigan siendo fuertes. Esto le resulta muy díficil a la mayoría de la gente, pues todos tenemos adicción a los alimentos que ingerimos habitualmente, a pesar de que la mayoría son perniciosos.
     Sé que gran parte de la información sobre alimentación que corre por ahí es contradictoria, pero la verdad se halla en toda esa información. La búsqueda debemos hacerla nosotros mismos desde la perspectiva más global posible. Somos seres espirituales que vienen a este mundo para elevar su energía. Pero gran parte de lo que encontramos aquí está pensado exclusivamente para servir al placer sensual y la distracción, cosas que merman nuestra energía y nos empujan a la desintegración física. Si de verdad creemos que somos seres espirituales, debemos evitar tales tentaciones.
     Los seres humanos a simple vista parece que seamos materia, hecha de carne y sangre, ¡pero somos átomos! ¡Energía pura! Es un hecho demostrado por la ciencia. Cuando profundizamos en la observación de los átomos, lo primero que vemos son partículas, y luego en los niveles más profundos, esas mismas partículas desaparecen convirtiéndose en modelos de energía pura que vibra. Y si consideramos desde esta perspectiva nuestras costumbres alimentarias, comprobamos que todo aquello que introducimos en nuestros cuerpos en calidad de alimento afecta a nuestro estado vibracional. Hay alimentos que incrementan nuestra energía y nuestra vibración y otros, las disminuyen. La verdad es así de simple.
     Toda enfermedad es el resultado de una disminución de la energía vibracional, y cuando ésta llega a cierto nivel, existen fuerzas naturales en el mundo destinadas a desincorporeizar nuestros cuerpos.
     Cuando muere un ser vivo, las células del cuerpo pierden en el acto su vibración y se vuelven químicamente muy ácidas. Este estado ácido es la señal para que los microbios del mundo (virus, bacterias, hongos) de que ha llegado el momento de descomponer el tejido muerto en cuestión. Tal es su cometido en el universo físico: devolver un cuerpo a la tierra.
     Como dije antes, cuando nuestros cuerpos pierden energía debido a los alimentos que comemos, nos volvemos susceptibles de contraer enfermedades. Sucede de la siguiente forma. Cuando ingerimos comida, ésta se metaboliza y deja en nuestro cuerpo unos restos. Estos desechos pueden ser de naturaleza ácida o alcalina, según el alimento. Si son alcalinos, el cuerpo los elimina rápidamente con poca energía. Pero si esas materias de desecho son ácidas, son muy difíciles de eliminar y quedan almacenadas en estado sólido en órganos y tejidos, bajo formas cristalinas de baja vibración que crean obstáculos o rupturas bruscas en los niveles vibratorios de nuestras células. Cuanto más desechos ácidos se almacenan, más ácidos se vuelven los tejidos. ¿Y adivina qué pasa entonces? Que aparece algún microbio, de un tipo u otro, que percibe todo ese ácido y actúa descomponiéndolos. Es decir, cuando muere un organismo, su cuerpo experimenta una inmediata transformación a un estado altamente ácido y los microbios lo consumen con rapidez; si cuando estamos vivos nos asemejamos a ese estado ácido, que es el propio de los organismos muertos, entonces nos vemos obligados a sufrir el ataque de los microbios. Todas las enfermedades humanas son resultado de algún ataque de este género.
     Por lo tanto, lo que comemos nos predispone directamente a la enfermedad. Los malos alimentos pueden hacer descender nuestro nivel vibracional hasta un punto en que las fuerzas de la naturaleza inicien el proceso de retorno de nuestros cuerpos a la tierra. Todas las enfermedades se generan de un modo u otro por la acción microbiana, los mismos investigadores occidentales están llegando a esta conclusión. Se ha descubierto una serie de microbios asociados a las lesiones arteriales de las dolencias cardíacas, así como a la producción de tumores cancerosos. Pero los microbios sólo cumplen su función. La verdadera causa de la enfermedad son las dietas causantes de un entorno ácido.
     Los seres humanos podemos encontrarnos en un estado de energía alto y alcalino o bien en un estado ácido que informa a los microbios que viven en nuestro interior como a los que proceden del exterior que estamos preparados para la descomposición. La enfermedad no es más que la corrupción de una parte de nuestro cuerpo debido a que los microbios que nos rodean han recibido la señal de que ya estamos muertos.
     Los alimentos que comemos determinan casi por completo en cuál de estas dos condiciones nos encontramos. En general, los alimentos que dejan residuos ácidos en nuestro cuerpo son los pesados, los muy elaborados o refinados y los dulces (azúcar): carnes, pescados, harinas, bollería, alcohol, café, tabaco...Los alimentos alcalinos son más verdes, frescos y vivos, como las hortalizas frescas y sus zumos, las verduras, frutas, frutos como el aguacate, etc. Más sencillo no puede ser. Somos seres espirituales que viven en un mundo energético y espiritual. Los occidentales han sido educados pensando que las carnes cocinadas y los alimentos elaborados son buenos, pero ahora sabemos que crean un entorno de desincorporeización lenta que con el tiempo se cobra su factura en vidas humanas.
     Todas las enfermedades que infestan la humanidad (arterioesclerosis, infarto, artritis, sida....y sobre todo los diferentes tipos de cáncer) son consecuencia de la contaminación existente en nuestros cuerpos, lo que supone una señal para los microbios que se encuentran en nuestro interior de que estamos preparados para sucumbir, perder la energía y morir. Siempre nos hemos preguntado por qué hay personas que estando expuestas a los mismos microbios que otras no contraen una enfermedad. La diferencia estriba en el entorno o "medio ambiente" intracorporal. Sin embargo, aún en el caso de que tengamos demasiada acidez en nuestros cuerpos y hayamos empezado incluso a descomponernos, la situación es reversible si mejoramos nuestra alimentación y la orientamos hacia un estado de energía más elevado y alcalino. Los seres humanos deberían vivir más de ciento cincuenta años pero nuestra forma de comer inicia una lenta destrucción desde el comienzo; vemos por todas partes personas que están desincorporeizándose ante nuestros propios ojos, pero no tendría que ser así.
     (Extracto de "La Undécima Revelación" de James Redfield).
 
     Pues bien, el nivel de PH es el que mide la acidez o alcalinidad existente, siendo un ph por debajo de 7 acidez, un ph superior a 7 alcalinidad y un ph de 7 neutro. Y nuestro organismo para que funcione correctamente debe tener un ph de 7,35 a 7,45 en sangre y tejidos corporales, es decir tirando a alcalino. Cuando el cuerpo no da mantenido esta homeostasis y se rompe este rango de ph, es ahí donde se crea el terreno propio para anidar una patología o disfunción. El PH es un término que indica la concentración de iones de hidrógeno en una solución (potencial de hidrógeno).
     Desde el punto de vista de la física elemental, toda la materia inorgánica depende de la sinergia del electrón (e-) que permite los enlaces electrovalentes (iónicos: metal cede electrón y no metal acepta electrón) y covalentes (no metal + no metal: comparten electrón/es) que dan las características sólidas, líquidas o gaseosas de la materia. Sin embargo, la materia orgánica depende de otra partícula con polaridad contraria que se conoce como ión de hidrógeno (H+) o protón que es el encargado de conjugar a los elementos: carbono, oxígeno, nitrógeno, azufre, fósforo, calcio y todos los demás, que finalmente condicionará las características de la materia orgánica a las que convoca como "Fuente de Hidrógeno" que la naturaleza construye magistralmente.

    ALIMENTOS ÁCIDOS Y ALCALINOS.
    Resumiendo, en general, los alimentos productores de ácidos suelen ser las fuentes de proteínas animales  (carne, pescado, marisco, huevo, lácteos), féculas (cereales refinados), azúcares (azúcar blanco, miel, pasteles, helados), legumbres, también el café, el té y el cacao. Por el contrario son alimentos alcalinos las frutas y verduras frescas (excepto las alcachofas y arándanos). Las semillas y las almendras son alcalinas; los otros frutos secos son alimentos ácidos.
    No nos preocupemos por los cítricos, al ser digeridos se transforman en sustancias alcalinas. Todos los alimentos se vuelven ácidos cuando se les añade azúcar.
    Es importante decir que una dieta que excluya la carne, también puede resultar acidificante si se consumen en exceso: huevos, quesos, legumbres, oleaginosas o frutos secos, cereales refinados, café, té, chocolate y azúcar blanca.
    Es necesario aportar una alimentación rica en alimentos alcalinos y/o disminuir el contenido proteico, posibilitando la eliminación de los desechos, depurando así el organismo.
    Minerales acidificantes o alcalinizantes: son acidificantes los alimentos que poseen un alto contenido de azufre, fósforo y cloro y son alcalinizantes aquellos que contienen buena dosis de calcio, magnesio, sodio y potasio.

                                 LA CAUSA DE TODAS LAS ENFERMEDADES.

 
 
 
   

Pero, ¿Qué es el PH?.

  
    Equilibrio ácido-básico: el concepto de PH.
 
    La principal característica de los ácidos es que contienen una gran proporción de iones de hidrógeno (H+) que tienen una carga eléctrica positiva. Normalmente los átomos de hidrógeno tienen un protón en su núcleo y un electrón que gira a su alrededor; como ocurre con todos los elementos, el número de protones y de electrones suele ser igual. Cuando el número de electrones es mayor o menor, el átomo se denomina ión.
    Estos iones de hidrógeno son átomos <<hambrientos>>, siempre en busca del electrón que les falta. Cuando la proporción de estos H+ en un líquido determinado se hace suficientemente alta, el líquido se convierte en un ácido y es corrosivo: se <<come>> los electrones de otras sustancias.
    Los álcalis o bases contienen una gran proporción de iones hidróxilo (OH-). Al contrario del hambriento ión H+, el ión OH- lleva un electrón <<extra>> y anda en busca de donarlo. Así pues, cuando se encuentran un OH- y un H+ , se unen y se neutralizan mutuamente formando agua (H2O) y una sal. Por ejemplo, de HC1 (ácido clorhídrico) + NaHCO3 (bicarbonato sódico) resulta-----> NaC1 (cloruro sódico=sal) + H2O (agua) + CO2 (dióxido de carbono).
    Las cantidades de ácidos y bases contenidas en los líquidos orgánicos han de mantenerse en un equilibrio constante. En soluciones como las que se encuentran en el interior o en el exterior de las células del organismo, los ácidos se disocian en iones de hidrógeno (H+) y aniones. Por su parte, las bases se disocian en iones de hidróxido (OH-) y cationes. Cuanto mayor sea el número de iones de hidrógeno presentes en una solución, más ácida será ésta; por el contrario, cuanto mayor sea el número de iones de hidróxido, más básica (alcalina) será esta solución.
    Las reacciones bioquímicas (es decir, las que tienen lugar en los sistemas vivos) son muy sensibles a los cambios, incluso muy pequeños, de la acidez o alcalinidad. Toda separación de los estrechos límites de las concentraciones normales del H+ y OH- puede inducir grandes modificaciones de las funciones de las células y alterar la homeostasis. Por esta razón, los ácidos y las bases que se están formando constantemente en el organismo han de mantener un equilibrio.
    La acidez o alcalinidad de una solución se expresa en una escala de PH, que oscila entre 0 y 14. Para saber el grado de acidez o alcalinidad de un líquido o tejido normalmente nos fijamos sólo en la concentración de H+ presente. Esta cifra nos la da el famoso “PH”, que significa “una parte de iones de hidrógeno por cada 10n. Y esto significa lo siguiente:
    En el agua destilada a 22ºC de temperatura hay 1 gramo de iones de hidrógeno (H+) y 1 gramo de iones de hidroxilo (OH-) por cada 10.000.000 de litros de agua. La proporción del agua es entonces de 1/107 o 1/10-7. El pH del agua es así 7; un pH 7 significa que la solución contiene una diezmillonésima parte (0,0000001) de un mol de iones de hidrógeno por litro. El número 0,0000001 se expresa como 10-7 en notación científica (forma exponencial), que indica que el número es 1 con una coma decimal desplazada 7 lugares hacia la izquierda. Para convertir este valor en pH, el exponente negativo (-7) se cambia por el número positivo (7).
     Los ácidos tienen una mayor proporción de H+. Por ejemplo, la cerveza tiene un pH de 4,5 lo cual significa que hay 1 gr de H+ para 150.000 litros de líquido. El ácido del estómago, que es muy corrosivo, tiene un pH de 1,1 es decir tiene 1 gr de H+ para sólo 10 litros de líquido. Un cambio de un número entero en la escala de PH representa un cambio de 10 veces en relación a la concentración previa. Un pH 1 denota 10 veces más H+ que un pH 2. Un pH 3 indica 10 veces menos H+ que un pH 2 y 100 veces menos H+ que un pH 1.
    Lo importante a recordar aquí es que cuando la cifra baja, la acidez sube.
    El punto medio de la escala es el 7, y en él las concentraciones de H+ y de OH- son iguales. Una sustancia con un pH de 7, como el agua pura destilada, es neutra porque tiene igual cantidad de H+ y de OH-. Un pH inferior a 7 se considera ácido y contiene más H+ que OH-. Mientras que un pH superior a 7 es alcalino ya que tiene mayor cantidad de OH- que de H+.  
 
    Mantenimiento del PH: sistemas tampón.
     Aunque el pH de los líquidos orgánicos puede diferir, los límites normales de los distintos líquidos son habitualmente muy específicos y estrechos. El pH del plasma sanguíneo ha de mantenerse en una constante entre 7,35 y 7,45. La más ligera desviación en cualquier sentido significa problemas. Un pH ácido de 6,95 es causa de un coma diabético y muerte; un pH alcalino de 7,7 causa convulsiones tetánicas y finalmente la muerte. Un pH más ácido de la sangre hace más lento el ritmo cardíaco, mientras que un pH más alcalino lo acelera.
    Los mecanismos homeostáticos mantiene el PH de la sangre entre 7,35 y 7,45, es decir un pH algo más básico (alcalino) que el del agua pura. El pH debe mantenerse en esta constante,incluso aunque continuamente se ingieran ácidos y bases fuertes o se formen éstos en el organismo, el pH de los líquidos del interior y del exterior de las células debe permanecer en este rango de pH.
     El cuerpo tiene varios mecanismos para asegurar su equilibrio homeostático. Cuando el grado de acidez del torrente sanguíneo se eleva por el movimiento de los músculos y la oxidación de las proteínas y almidones, estos ácidos:
* Se descomponen en agua y dióxido de carbono, para ser eliminados a través de los riñones, la piel y los pulmones.
* Son utlizados por el estómago para la digestión en forma de ácido clorhídrico (¿se ha fijado cómo mejora la digestión un paseo después de comer?).
* Son neutralizados y excretados en forma de sales por los riñones.
* Son neutralizados por la presencia de los minerales que quedan del metabolismo de los alimentos alcalinizantes (efecto tampón).
    Desde el punto de vista de la nutrición, los alimentos se clasifican en acidificantes y alcalinizantes, según los efectos que producen en el cuerpo, no según su grado intrínseco de acidez o alcalinidad. De esta manera, muchos alimentos de sabor "ácido" (las uvas y los cítricos, por ejemplo) se consideran alcalinizantes. porque al ser metabolizados dejan un residuo alcalinizante: sus ácidos orgánicos que afectan a las papilas gustativas son disueltos y convertidos en dióxido de carbono y agua, y los minerales que quedan sirven para neutralizar los ácidos corporales. De hecho, esto es cierto en muchas frutas y verduras, como también en las algas (dulse, kelp, hijiki, nori), que son alimentos ricos en minerales de efecto tampón (sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro).
    Por otro lado, los alimentos de sabor suave (la harina, el pescado y los cereales, por ejemplo, y por supuesto la carne) suelen ser acidificantes: al metabolizarse dejan como residuos ácidos sulfúrico, fosfórico y clorhídrico. El azúcar y otros concentrados endulzantes, cereales, harina, grasas y las proteínas animales, también crean un medio ácido al ser metabolizados.
    En química, los álcalis o bases se conocen también como neutralizantes (tampones) de los ácidos; amortiguan los efectos corrosivos de los ácidos. Podemos decir entonces que los alimentos alcalinizantes van a neutralizar a los acidificantes. Existen además alimentos que se clasifican en una categoría "tampón" aparte, porque pueden producir ambos efectos: hacen menos ácidos los alimentos ácidos debido a su contenido mineral, y menos alcalinos los alcalinos debido a su contenido proteínico. Estos son los productos derivados de la leche de cabra: yogur natural, queso fresco tipo Burgos, kéfir.
 

   


Productos alcalinizantes.

   Como se ha expuesto anteriormente un terreno ácido es el causante de la gran mayoría de las enfermedades; así empiezan a aparecer enfermedades, algunas más leves y otras más complejas, que nos dan señales de alerta para hacer las modificaciones necesarias en la dieta y en nuestra forma de vida. El terreno es el medio que rodea a nuestras células, está formado por sangre, linfa y suero celular. Gracias a este medio las células realizan sus transacciones, además del intercambio gaseoso y bioeléctrico. De la composición y estado de estos líquidos orgánicos o terreno orgánico, depende la posibilidad de que las  células funcionen correctamente.
    Cuando tenemos el terreno ácido, la contienda del cuerpo contra el exceso de ácidos, produce la desmineralización del organismo junto con los siguientes trastornos:
    1. Mala metabolización de los hidratos de carbono =  diabetes u obesidad.
    2. Mala metabolización de la sal = retención de líquidos.
    3. Mala metabolización de las proteínas = problemas renales o reumáticos.
   4. Otros metabolizan mal los ácidos absorbidos directamente como tales o formados en el organismo.
    5. Un terreno ácido también es responsable de estas enfermedades: fatiga (cansancio), debilidad, hiperuricemia, gota, alergias, artritis, artrosis, resfriados crónicos, procesos alérgicos, caries dentales, osteoporosis, eczemas, alopecias (caída del cabello en abundancia quedando zonas calvas), pirosis (ardor de estómago), úlceras,  depresiones nerviosas endógenas, neuralgias, anemias, problemas vasculares, infecciones víricas, lesiones deportivas (tendinitis, ...), procesos inflamatorios, cistitis repetitivas, infecciones repetitivas, ácido úrico, diabetes, nefrosis y nefritis (enfermedades renales), cáncer, etc.
    La base para prevenir y curar un terreno ácido es que hay que restablecer las condiciones del terreno ideal restringiendo al máximo el aporte de alimentos acidificantes y maximizando la ingesta de alimentos alcalinizantes. Para eliminar los ácidos acumulados ayuda la práctica de ejercicio físico, ya que oxigena los tejidos (el oxígeno es un gran alcalinizante), y el uso de fitoterapia -terapia que usa las hierbas y plantas con uso medicinal- con capacidad depurativa y sudorífica (que drenen los ácidos por la piel y los riñones).
    Pero cuando hay un gran exceso de acidificación corporal, como por ejemplo, cuando se padece artritis, artrosis, fibromialgia, todo tipo de enfermedades reumáticas, osteoporosis, cáncer, cistitis repetitivas, gota, etc. ...; es decir, enfermedades degenerativas, cronificadas o crisis muy agudas, se recomienda incluir productos alcalinizantes, complementando a la dieta alcalinizante ya que hay una gran demanda de minerales y demás sustancias alcalinas para la reposición de los minerales básicos (alcalinos) y reparación de los tejidos (de los que algunos forman parte) que sólo con la alimentación no se logra alcanzar, acelerando así la curación, y no sólo evitar el progreso de la enfermedad. A continuación os presento algunos de los mejores productos alcalinizantes a considerar.
   
   VERDE DE CEBADA (Soria Natural): jugo de hojas de cebada. Botes de 100 y 300 comprimidos de 500 mg/comprimido.
Verde cebada 300comp 500mg    * Muy rica en clorofila. La clorofila regenera las células, equilibra nuestra energía vital y mejora toda nuestra función orgánica. También refuerza el sistema digestivo y cicatriza heridas e inflamaciones internas o externas.
    * Es rica en principios inmediatos: proteínas (45%), hidratos de carbono (26%), y lípidos o grasas(3,2%).
    * Muy rica en minerales. Contiene: cobre, zinc, magnesio, hierro, potasio, fósforo, calcio, sodio y manganeso.
    * Rica en vitaminas A (caroteno), C, B, B1, B2, B6, niacina (B3), ácido nicotínico, biotina (B8), ácido fólico (B9), ácido pantoténico (B5), colina y vitamina E.
    * Contiene 20 enzimas reconocidos, sustancias imprescindibles para que el cuerpo humano realice todas sus funciones con normalidad.
    * Contrarresta la acidez en la sangre por su alta alcalinidad. Por tanto, es ideal en la lucha contra el ácido úrico.
    * Rica en proteínas de alta calidad. Comtiene todos los aminoácidos esenciales y algunos no esenciales.
    * Rica en ácidos grasos insaturados, útiles para evitar el colesterol.
    * Contiene numerosas enzimas antioxidantes:
    - Cantidades importantes de SOD (superóxido dismutasa), sustancia conocida como antioxidante (encargada de neutralizar a los radicales libres), imprescindible para frenar procesos de envejecimiento y muy necesaria en tratamientos de belleza y geriatría. La enzima SOD previene que la grasa de la piel se oxide, igual que el ADN de las células.
    - Un antioxidante muy potente llamado 2-0-Glucosilisovitexina. Inhibe la formación de peróxido liposo en nuestras células y parece ser tan potente como otros antioxidantes como son el beta-caroteno, o las vitaminas C o E.
    - Algunos flavonoides: ofrecen una protección considerable contra la formación de peróxidos liposos. Su actividad antioxidante se debe a la facilidad de reaccionar con los iones metálicos y eliminar los radicales libres.
    - Peroxidada, enzima que hace que las sustancias cancerígenas se conviertan en inofensivas deteniendo la mutación de células sanas en cancerosas.
 
    Se recomienda en (tiene múltiples utilidades de las que algunas son las siguientes): procesos de envejecimiento celular y formación de radicales libres, cáncer, problemas dermatológicos (de piel), obesidad, anemias, diabetes, contrarresta el ácido úrico, potenciador de la energía sexual, algunas alergias, enfermedades cardiovasculares, problemas digestivos (mejora la digestión, incrementa la regularidad intestinal,...), problemas hepáticos, ayuda a afrontar el estrés, colabora en la eliminación del colesterol, mejora el rendimiento de los deportistas, mal olor corporal, etc; neutraliza la acidez (alcaliniza).
 
    Modo de empleo: 6 comprimidos al día con agua, repartidos en las comidas. Tomar 20 minutos o media hora antes de las comidas. No tomar con líquidos calientes (ya que el calor neutraliza la acción de las enzimas).
 
    GREEN MAGMA (El granero): jugo en polvo de hojas de cebada (igual que el verde de cebada), por lo tanto tiene las mismas propiedades que el anterior.
    Se puede encontrar en dos formas de presentación: bote de 80 gr de jugo en polvo de cebada verde y bote con 329 comprimidos de 375 mg/comprimido.

    Modo de empleo.
     En comprimidos: se recomienda tomar de 6 a 12 comprimidos al día, repartidos en una o dos veces al día, según el grado de acidez de nuestro organismo. La dosis media, es decir la ingesta habitual (mayoritariamente) es de 8 comprimidos diarios.
    En polvo: 2 o 3 cucharaditas (de postre) al día para adultos y una cucharadita para los niños. Esta dosis se repite 2 o 3 veces al día (según la acidificación de nuestro organismo).
    Las ingestas deben ser como mínimo 20 minutos o media hora antes de una comida para que sea más efectivo (como alcalinizador),  es decir fuera de comidas.
    No tomar con líquidos calientes puesto que estos pueden neutralizar la acción de las enzimas. Después de abierto, mantener el envase cerrado, en un lugar seco y fresco. Incluso si se toma Esencia de Cebada Verde en grandes cantidades no tendrá ningún problema, ya que está compuesta enteramente por sustancias naturales, no como los productos farmacéuticos o vitaminas de preparación sintética. Además, la Esencia de Cebada Verde contiene los nutrientes en proporciones ideales. No hay efectos secundarios.  
 
    VERDE DE ALFALFA (Soria Natural): jugo de hojas de alfalfa. Botes de 100 y 300 comprimidos de 500 mg/comprimido. 
    * La alfalfa es una planta alcalinizante muy útil al organismo para neutralizar la sobrecarga de toxemia ácida y ayudarle a restablecer un equilibrio interno, necesario para la salud.
    * Rica en clorofila, ayuda a la regeneración de la sangre, contribuyendo al buen funcionamiento del organismo en general.
    * Contiene enzimas esenciales para el organismo que favorecen la digestión de proteínas, grasas, almidones y azúcares (hidratos de carbono).
    * Rico en vitaminas sobre todo tiamina (B1), riboflavina (B2), así como en todo el complejo vitamínico B, vitaminas A, C y E. Destaca el alto contenido en vitamina K, indispensable para la síntesis hepática de diversos factores de la coagulación.
    * Contiene vitamina U o metil metionina que actúa protegiendo la mucosa digestiva siendo muy útil en gastritis y úlceras gastroduodenales.
    * Rico en minerales, especialmente manganeso, calcio, potasio, fósforo, cloro, magnesio, sodio, azufre, silicio, aluminio, hierro y cobalto.
    * Posee saponinas triterpénicas con acción hipocolesterolemiante (baja el colesterol), antiinflamatoria y depurativa.
    * Es una nueva fuente de proteínas, contiene todos los aminoácidos esenciales y algunos no esenciales.
    * Se han encontrado sustancias hormonales con actividad estrogénica: genisteína, biocanina A y cumestrol.
    * Es rica en rutina (bioflavonoide) con acción protectora a nivel capilar (de los vasos capilares sanguíneos).
    * Posee además ácidos grasos insaturados y fibra que contribuyen al descenso del colesterol.
    
    Se recomienda en (es útil en numerosos casos): hemofilia y enfermedades de la sangre con defectos de la coagulación así como para tratar cualquier tipo de hemorragia; úlcera gastroduodenal; dispepsias (malas digestiones), aerofagias, meteorismo (gases) y putrefacciones intestinales; hipercolesterolemia (colesterol alto); raquitismo y crecimiento insuficiente, decalcificaciones (osteoporosis); anemia por carencia de hierro; avitaminosis y cualquier tipo de desnutrición, ya que aporta todos los elementos necesarios para la vida; insuficiente desarrollo muscular; falta de apetito y delgadez excesiva; estreñimiento o diarreas rebeldes; eczemas y alopecias rebeldes (caída del cabello); acné y otras enfermedades juveniles de la piel; artritis, artrosis y enfermedades degenerativas de los huesos y articulaciones; alcoholismo, drogadicción y tabaquismo; personas que sufren infecciones repetitivas; alteraciones de la menstruación (dismenorreas), con o sin aparición de dolor; envejecimiento prematuro; enfermedades cardiovasculares; estrés, convalecencias, personas mayores.
 
    Modo de empleo: tomar 2 comprimidos, tres veces al día, como termino medio. Tomar 20 minutos o media hora antes de las comidas. No tomar con líquidos calientes (ya que el calor neutraliza la acción de las enzimas). Se aconseja mantener los tratamientos durante tiempo prolongado.
 
    BOONDAX MIN (Bioserum): sales minerales orgánicas alcalinas. Bote de 60 cápsulas de 550 mg.
   
    * Sales minerales orgánicas: los minerales aportados son aquellos reconocidos como básicos y al ser en forma de sales van a ser asimilados más fácilmente. Estas sales orgánicas son alcalinas o de efectos neutralizantes sobre el exceso de ácidos. Los minerales son: el citrato de calcio, el citrato de potasio, el citrato de sodio, el citrato de magnesio, el citrato amoniacal de hierro y el carbonato de manganeso.
    El calcio es el mineral básico con más presencia en el organismo. Una persona de 70 kg tiene 1.568 gr de calcio (Ca). En orden decreciente viene el potasio (K) 189 gr, el sodio (Na) 126 gr, el magnesio (Mg) 30 gr y el hierro (Fe) de 3,6 a 4,5 gr. El manganeso no es un mineral importante desde el punto de vista cuantitativo, puesto que sólo tenemos de 10 a 20 mg, sin embargo, es recomendable porque por una parte es básico, y además desempeña un papel cualitativo muy importante como catalizador. Muchas reacciones enzimáticas dependen de su presencia.
    Los posibles excesos se eliminan fácilmente por los riñones, gracias a la facilidad de la utilización de los citratos por el cuerpo. Su única contraindicación radica precisamente en esta vía de eliminación. Por lo tanto este suplemento nutricional no debe administrarase en caso de enfermedades renales graves: nefrosis, insuficiencia renal grave, etc.
 
    Contenido por cápsula:
citratos de: calcio 120 mg, magnesio 45 mg, potasio 76,56 mg, sodio 24 mg, hierro 2,1 mg; carbonato de manganeso 1,9 mg.
 
    Modo de empleo: tomar de 2 a 6 cápsulas en ayunas con un vaso de agua. El número de cápsulas no está en función del peso, sino del grado de acidez de la persona. Esta puede medirse mediante papel reactivo (tiras para medir el pH de la orina) y debe ser suficiente para devolver a la orina a su PH normal de 7,5 (o entre 7,35 - 7,45).

    Para medir el pH se recomienda medirlo 3 veces al día durante los primeros 7 o 10 días, sumar las tres cifras y dividir dicho número entre 3 para hallar la media del día: la segunda de la mañana, por la tarde y antes de cenar o de acostarse. Nunca tomar la primera orina de la mañana, al levantarse, porque esa va dar muy ácida, dado que por la noche estamos en fase de depuración y eliminamos todas esas toxinas por la orina cuando nos levantamos. Cuando el pH sea de 7 se pueden tomar 4 cápsulas, si en inferior a 7 ingerir 6 cápsulas y si es superior a 7 tomar sólo 2 cápsulas. Una vez pasados estos días ya se encuentra cuál es nuestra dosis ideal, entonces durante unos días más medir sólo el pH una vez al día para ver si nos va bien con la dosis a tomar. Después ya no hace falta mirarlo, tomar el número de cápsulas establecidas y punto.
    Las tiras reactivas las hay a vender en farmacias y en algunas herboristerías. Estas últimas si no las tienen las pueden pedir. La indicación del PH la da el color que coge el papel al mojarla con la orina.
 
    PH CONTROL (Fharmocat): sales minerales orgánicas alcalinas. Bote de 60 cápsulas de 650 mg.
 
    Ingredientes por cápsula: 267,70 mg de citrato de potasio, 95 mg de citrato de calcio, 80 mg de citrato de sodio, 55 mg de citrato de magnesio, 2 mg de citrato de hierro, 0,300 mg de citrato de manganeso, 30 mg de estearato de magnesio (antiaglomerante).
 
    Modo de empleo: de 1 a 6 cápsulas diarias, en función del grado de acidez de la persona. Tomar en ayunas con un vaso de agua.
   Medir el pH con las tiras reactivas de la orina para saber cuántas cápsulas ingerir. Tomamos en cuenta que éstas llevan  algo más  de cantidad de mineral por cápsula que las anteriores.
 
    ZUMO DE ALOE VERA (Trepat Diet / Evicro): zumo estandarizado 100% de hojas de aloe vera.
    Mantener en el frigorífico una vez abierto.
 
    * Contiene 18 de los 20 aminoácidos necesarios para nuestro  organismo (Esenciales:fenilalanina, leucina, isoleucina, lisina, metionina, treonina, triptófano, valina; No esenciales: arginina, histidina, ácido aspártico, serina, ácido glutámico, serina, ácido glutámico, tirosina, alanina, glicina, aspargina y glutamina); polisacaridos; vitaminas A, C, B1, B2, B6, B12; minerales: aluminio, boro, bario, calcio, cromo, cobre, hierro, germanio, potasio, magnesio, sodio, fósforo, estroncio, silicio...; ácidos y sales orgánicas, enzimas: brakininasa, celulasa, tirosinasa, catalasa, amilasa, oxidasa, carboxipeptidasa; RNA; triglicéridos, esteroles, aloína, mucílagos y saponinas.
    * Es altamente nutritivo (contiene vitaminas, minerales y azúcares).
    * Antiinflamatorio, analgésico, cicatrizante y demulcente. Neutraliza la acidez gástrica. Por todas estas propiedades actúa como antiulceroso, previniendo y curando las úlceras.
    * Eupéptico (facilita la digestión), colerético (favorece la formación de bilis por parte del hígado) y colagogo (favorece la expusión de la bilis de la vesícula biliar )y hepatoprotector (protege al hígado de daños, lo depura y favorece sus funciones).
    * Laxante suave.
    * Depurativo eficaz y rápido que incide sobre el intestino grueso. Produce un efecto limpiador perceptible a la mañana siguiente. Además tiene propiedades muy beneficiosas sobre el hígado y la piel. Tiene un efecto detoxificador. El Aloe Vera es uno de los mayores depurativos y regeneradores celulares que ha dado la Naturaleza.
    * Alcaliniza, neutraliza la acidez del organismo, neutraliza toxinas. Depurativo general. 
    * Destruye y elimina los tejidos muertos (inclido el pus).
    * Antiséptico (anti infeccioso), inmunoestimulante (aumenta las defensas).
    * Inhibe la angiogénesis por lo que es anticancerígeno y antimetastásico.   
    * Ayuda al metabolismo en general (controla los niveles de colesterol y glucosa, regula el oganismo, etc); favorece la circulación, sobre todo venosa y capilar. Tonificante general de los órganos y sistemas corporales.
 
    Modo de empleo: tomar una medida de 25 mililitros en un gran vaso de agua, tres veces al día, fuera de las comidas (75 mililitros por día), como mínimo de 20 minutos a media hora antes de ingerir algún alimento. Se puede mezclar o echar en algún zumo de fruta natural o de verdura.

    En ocasiones, a algunas personas, no les es suficiente el Aloe Vera para alcanzar la suficiente alcalinización y es necesario complementarlo con otro producto (como por ejemplo el Boondax min ó el PH Control) o con algún zumo de los indicados posteriormente (ejemplo: zumo de limón). Para las enfermedades digestivas -incluidas la colitis ulcerosa, colon irritable, enfermedad de Chron- , problemas del colon (incluido el estreñimiento), aumentar las defensas, alergias y cánceres (especialmente en los cánceres de colon e hígado), entre otras, va muy bien el jugo o zumo de aloe vera. Es un excelente depurativo y desintoxicante.

    Contraindicaciones: sólo hay una y es que no se puede tomar estando embarazada porque al evitar la angiogénesis puede haber riesgo de que provoque un aborto.
     La angiogénesis es el proceso fisiológico que consiste en la formación de vasos sanguíneos nuevos a partir de los vasos preexistentes. La angiogénesis es un fenómeno normal durante el desarrollo embrionario, el crecimiento del organismo y en la cicatrización de las heridas. Sin embargo también es un proceso fundamental en el crecimiento y expansión de los tumores cancerígenos por lo que el Aloe Vera está indicado para evitar la expansión (crecimiento) y metástasis del cáncer, a parte de que por sí es anticancerígeno por varias propiedades que posee.

    BICARBONATO SÓDICO.

     Fórmula de bicarbonato de sodio y limón: esta sencilla fórmula normalizará muchos parámetros biológicos, fosfatos de pH, ORP (Potencial de Reducción de Oxidación), bicarbonatos y antioxidantes de la vitamina C. Un milagro potencial de agua. Un limón recién exprimido todo. Mantén la adición de bicarbonato de sodio poco a poco hasta que el burbujeo se detenga. A continuación, se añade agua a medio vaso. Esto a menudo se toma dos veces al día. Para tomarse una vez en la mañana y otra antes de acostarse con el estómago vacío.
     La combinación de limón con bicarbonato es una de las técnicas de "urgencia" que podemos utilizar cuando existe un problema de salud de gravedad porque logra una potente y rápida alcalinización del terreno. Pero no es la combinación ideal a largo plazo ni para usarlo en grandes dosis. No por el limón sino por el bicarbonato.
     El bicarbonato de sodio es una sal de sólo un mineral (sodio) y está demostrado que lo que necesitamos fisológicamente hablando es un correcto equilibrio entre minerales, sobre todo entre los 4 minerales básicos (alcalinos) de mayores proporciones: sodio, magnesio, potasio y calcio. 

Fórmula de bicarbonato de sodio y lima: igual que el anterior, pero usar lima en vez de limón. (Ésta y la anterior suelen funcionar mejor que la mayoría de las siguientes fórmulas.)
Nota: Básicamente la idea del jugo de limón/lima es también buena para las personas que temen a algunos problemas de retención de sodio. Desde que el limón ya es alto en potasio, añadiendo el sodio para neutralizar el ácido en el camino también creará un equilibrio de sodio y potasio.


     Fórmula para acidez extrema y problemas de ácido digestivo: 1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio más 1/2 vaso de agua tomada después de cada comida suponiendo que se toman tres comidas al día. Así que esto significa que lo tomarías dos veces al día. Esto ayudará a la digestión y detener el estreñimiento.  

     Fórmula para alcalinizar la sangre: 1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio agregado a sólo 1/2 vaso de agua. Esto se toma una vez por la mañana y una vez antes de la hora de acostarse.

     Fórmula de Vinagre de sidra de manzana biológico y bicarbonato de sodio: dos cucharadas de vinagre más 1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio. Tome esto dos o tres veces al día con el estómago vacío. Se supone que te dará más energía. El pH de esta fórmula es de aproximadamente 7.    
     Para las personas con problemas de sodio y quieren alcalinizar: 1/8 cucharadita de bicarbonato de sodio 1/16 cucharadita de bicarbonato de potasio, 1/4 cucharadita de ácido cítrico. Añadir agua hasta 1/2 vaso de agua. Tomar dos veces al día, una vez por la mañana y otra por la noche con el estómago vacío. Esto se hace para evitar problemas de diarrea, si se toman junto con el alimento.
 
      Para las personas con problemas de sodio y quieren alcalinizar y normalizar muchos parámetros biológicos: un conjunto de limón recién exprimido (o lima) e ir agregando el bicarbonato hasta que el burbujeo se detenga. El bicarbonato es de 50/50, bicarbonato de sodio y bicarbonato de potasio. El sodio debe estar siempre ahí para conseguir algo de equilibrio sodio / potasio. Tomar dos veces al día, una vez por la mañana y otra por la noche con el estómago vacío. Esto se hace para evitar problemas de diarrea, si se toman junto con el alimento.

    Advertencia: como se ha indicado el bicarbonato sódico sólo se debe utilizar en algún caso de urgencia (por un corto tiempo o tomas ocasionales), no se debe mantener en el tiempo porque neutraliza el ácido clorhídrico del estómago inhibiendo por lo tanto su función, que es la digestión de proteínas. Cuando las proteínas no son bien digeridas se produce su putefracción, es decir, que se pudren, literalmente. El bicarbonato sódico también neutraliza el medio ácido de la flora intestinal del colon (bacterias buenas) y el resultado de ello es que mueren las buenas produciéndose un desequilibrio de la flora y eso da paso a que crezcan las patógenas (las que nos dan problemas).


     FOSFATO SÓDICO (NATRIUM PHOSPHORICUM) (Sal de Schussler nº9).
 
    * Esta sal es un neutralizador de los ácidos ya que el fosfato de sodio interviene como potente catalizador acelerando las reacciones químicas que son capaces de neutralizar los ácidos del terreno o acidez, favoreciendo la alcalinidad.
    * Descompone los ácidos láctico y úrico de la sangre, transfromándolos en compuestos inofensivos.
     * Disuelve los uratos sódicos de las articulaciones.
     * Estimula el transporte del ácido úrico de los tejidos hacia la sangre, donde es neutralizado.
     *Interviene en la bilis, regulando su fluidez y evitando su cristalización en la vesícula y conductos, previniendo y resolviendo por lo tanto los cálculos de la vesícula y la ictericia.
     * Actúa sobre el metabolismo de los ácidos grasos, emulsionándolos y favoreciendo su asimila
ción, permitiendo así que que las grasas sean más fácilmente digeridas.
     * Descongestiona el sistema linfático al disolver las grasas que llevan los linfocitos que pueden bloquear los ganglios o glándulas linfáticas.
     * Disuelve los depósitos lipídicos del sistema articular.
Se recomienda en: patologías que tienen como causa primaria la acidificación de los tejidos por una pérdida de la homeostasis, enfermedades reumáticas que cursan procesos inflamatorios, disfunciones digestivas (hiper o hipo-función, jugos gástricos, ardores, gastritis,...), regulador del ácido úrico; litiasis biliar, renal y pancreática (cálculos); migrañas o jaquecas por causa biliar; diarreas ácidas, eructos y vómitos agrios; lombrices redondas o filamentosas; para aumentar las eliminaciones metabólicas; actúa sobre el sistema nervioso gracias a la estimulación en la síntesis de fosfolípidos.
  
 
    Se recomienda cuando el organismo ha perdido la capacidad natural de neutralizar y manejar los ácidos del organismo eficientemente, aún llevando una dieta equilibrada y alcalina. Estas personas tienden a generar acidez enseguida (por menos de nada) porque su metabolismo está alterado, esta sal corrige esta condición. 
    El fosfato de sodio es una sal de sólo un mineral (sodio) y está demostrado que lo que necesitamos fisológicamente hablando es un correcto equilibrio entre minerales, sobre todo entre los 4 minerales básicos (alcalinos) de mayores proporciones: sodio, magnesio, potasio y calcio. 
 
    Otros remedios alcalinizantes.
     Usar en los siguientes casos: en terrenos no exageradamente ácidos, como ayuda complementaria a algún producto alcalinizante, en casos puntuales o usar como cura preventiva ocasionalmente (por ejemplo: en curas de cambios de estación, en primavera y otoño, una vez por año...durante unos días o un mes, aproximadamente).
 
    ZUMO DE LIMÓN.
   
     El zumo de limón es:
    * Uno de los mejores remedios para la toxemia intestinal.
   * Su aporte de minerales en forma de citratos y de carbonatos, derivados del ácido cítrico metabolizado, da lugar a una alcalinización del organismo.
    * Diurético (facilita que se orine en cantidad) y depurativo.
    El limón como diurético y alcalinizante que es,  alcaliniza la sangre y de esta forma facilita la eliminación urinaria de las sustancias tóxicas de desecho que produce a diario nuestro organismo. Estas sustancias son de caracter ácido, el ácido úrico es una de ellas. Por lo tanto se puede decir que el limón, al favorecer su eliminación, limpia la sangre.
    El aceite esencial de limón es un:
    *Excepcional bactericida y antiséptico.
    * Poderoso activador de los glóbulos blancos y por tanto de las defensas orgánicas.Tras su ingestión se produce rápidamente una "leucocitosis curativa".
    * Acción febrífuga y sudorífica: favorece la fiebre para desintoxicar, depurar y regenerar el organismo más rapidamente ya que la fiebre es una reacción curativa del organismo que no se debe cortar, ya que es favorable y es la que nos sana. (Ver dossier).
     Preparación: calentar el contenido de un vaso de agua en un cazo. Una vez templada se echa en un vaso donde hay el zumo de un limón exprimido. Tomar tal cual o se puede añadir si se desea estevia, la cual es tambien muy alcalinizante y atenua algo el sabor ácido del limón. Beber a sorbos ensalivando bien antes de tragar.
     Tomarlo siempre en ayunas. Esperar media hora como mínimo para desayunar.   
     
    ZUMO DE ZANAHORIA, ZUMO DE PATATA,ZUMO DE APIO.
 
    PROPIEDADES:
 
    Zumo de zanahoria.
    La zanahoria contiene una gran cantidad de vitaminas como la A. B, C y minerales como calcio, fósforo y potasio. La zanahoria purifica la sangre, mejora la vista, desinfecta los intestinos; ayuda en en problemas de sobrepeso, de depresión, en problemas de la piel, desordenes intestinales y ayuda a expulsar los parásitos intestinales tomando jugo en ayunas.
    Los aceites aromáticos de las zanahorias actúan sobre las mucosas y producen un aumento de la irrigación sanguínea del tracto gastrointestinal. Gracias a su acción equilibradora, el zumo de zanahoria ayuda tanto en casos de estreñimiento como de diarrea. El zumo de zanahoria suele resultar eficaz, en poco tiempo, ante las temidas gastroenteritis de los niños pequeños, así como contra los gusanos intestinales. Algunos trastornos, como dolores de cabeza, eczemas e impurezas en la piel pueden estar relacionados con la digestión y ser combatidos eficazmente con el zumo de zanahoria. Las mujeres aprecian este zumo como un cosmético natural ideal y como un buen remedio para adelgazar. El zumo de zanahoria resulta beneficiosos en los periodos de recuperación tras una intervención quirúrgica o tras una enfermedad grave. Gracias a su riqueza en carotenos (provitamina A), este zumo fortalece la visión y favorece la formación de la púrpura visual, cuya carencia da origen a la ceguera nocturna.
   Tomar de 1 vaso al día, en problemas agudos o graves hasta 3 vasos al día.
         
     Zumo de apio.
    El apio tiene efectos depurativos en todo el organismo. Asegura una purificación del cuerpo y una regeneración de la piel. Ayuda a nuestro cuerpo a eliminar sustancias nocivas estimulando el funcionamiento de los riñones haciendo un efecto de limpieza y desintoxicación. A veces nuestra alimentación defectuosa y demasiado abundante provoca que nuestra sangre contenga demasiados ácidos, nuestro metabolismo se altere u numerosas sustancias nocivas se almacenen en nuestro cuerpo, siendo todo esto la causa de muchos trastornos. Gracias a la estimulación del funcionamiento de los riñones el apio en forma de jugo nos ayudará de forma notalble contra la hiperacidez de la sangre e impedirá la formación de cálculos.
    El zumo de apio presenta una marcada presencia de sustancias de naturaleza alcalina (exeso de bases), favoreciendo los procesos de eliminación. Resulta recomendable en todos aquellos trastornos debidos a un depósito o acumulación de residuos y escorias en nuestro organismo, como sucede en casos de trastornos reumáticos, artríticos incluidos.
    Tomar de 1 a 3 vasos de zumo de apio al día.
 
     Zumo de patata.
     El zumo de patata es un verdadero zumo medicinal, ante todo en casos de úlceras del estómago.
     El estrés, los malos hábitos alimenticios, los productos nocivos, la sobrealimentación, el abuso de alcohol y tabaco producen sin duda problemas gástricos. Las consecuencias son: falta de apetito, acidez, gastritis, repetición, pesadez y hasta úlcera de estómago. El jugo de patata permite eliminar o como mínimo atenuar muy rapidamente los problemas gástricos, constatando en un 90% de los casos mejorías sensibles al cabo de dos días y una desaparición completa después de 5 a 10 días. En casos de hiperacidez y predisposiciones a úlceras de estómago recomendable el jugo de patata.
     La patata es una fécula alcalina. Se utiliza la patata en crudo. Hay que tener cuidado con su contenido en solanina; no utilizar las partes verdes de la patata que es donde más se concentra la solanina. Este zumo no conviene prolongarlo mucho en el tiempo, una vez resuelto el problema se recomienda dejar de usarlo cotidianamente, precisamente por su contenido en "solanina".
     Tomar antes de cada comida medio vaso; si la comida incluye proteína animal tomar una hora antés.
 
    Zumo de col.
    La col contiene vitamina C y diversas sales minerales que ejercen una notable influencia sobre el metabolismo. Contiene ácido láctico, que ayuda a normalizar la digestión y combate eficazmente el estreñimiento crónico.
    Poderoso depurador y desintoxicante del estómago e intestino superior. El zumo de col es especialmente eficaz contra la putrefacción de las proteínas. Las coles son anticancerígenas y ayudan a los procesos de desintoxicación del hígado.
    Preparación: 5 partes por 11 partes de zumo de zanahoria, 1/2 litro al día.
 
    PREPARACIONES. Todos los ingredientes se utilizan en crudo:
 
    * Zumo de zanahoria y patata. En un vaso grande preparar: 3/4 partes de zumo de zanahoria y 1/4 parte de zumo de patata, para alcalinizar y depurar (sobre todo el aparato digestivo); si hay ardor, acidez o úlcera de estómago se puede preparar con mitad del vaso de zumo de zanahoria y mitad de zumo de patata.
 
    * Zumo de patata, col y zanahoria: en un vaso grande 1/4 de zumo de patata, 1/4 de zumo de col y 2/4 partes de zumo de zanahoria. Va muy bien en casos de gota y de padecimientos reumáticos.
 
    * Zumo de patata y de col: en úlceras de estómago y de duodeno; mitad y mitad o dos partes de col y una de patata si yo no hay acidez o ardor de estómago y se está en fase de cicatrización de la úlcera.

    * Zumo de zanahoria, apio y pepino: Para problemas de hígado; 5 partes por 11 partes de zumo de zanahoria, 1/2 litro al día 4 zanahorias, 1 ramita de apio y 1/2 pepino. El pepino se puede utilizar con su piel.
 
    Dosis: de 1 a 3 vasos al día.  Generalmente, en casos agudos o graves 3 vasos al día, como mantenimiento o ayuda complementaria para alcalinizar y depurar 1 vaso al día y en casos intermedios 2 vasos al día.
 
    Nota: para respetar las incompatibilidades mejor tomar los zumos 1 hora antes de las comidas o fuera de ellas. En el caso del zumo de zanahoria, apio y pepino como son hortalizas todas y no hay fécula o almidón (patata) es compatible con todo, a excepción de la fruta que no sea manzana, papaya o piña, por lo tanto se puede tomar antes de las comidas con poca antelación (llega 20 0 30 minutos antes).


                            LA ALCALINIDAD COMO ESTILO DE VIDA- Gogo Bela.
                                  (Video excelente: super interesante y clarificador).

 
    Aclaraciones (que a lo mejor por falta de tiempo, ya que en estas charlas tiene un tiempo concreto de exposición, y tienen que resumir): todas las semillas (de lino, de sésamo, de girasol, de calabaza, ...), las almendras y los anacardos son alcalinos pero el resto de frutos secos oleaginosos (nueces, avellanas, pistachos, etc) son ligeramente acidificantes. Las legumbres (ej: lentejas, garbanzos, alubias...) son acidificantes. La leche, el queso, la mantequilla y la nata son acidificantes pero el yogurt y el requesón biológicos -sobre todo los de cabra- son neutros, los no biológicos son acidificantes pero por las sustancias que llevan y por el procesamiento industrial al que son sometidos (antibióticos, hormonas de crecimiento, aditivos, pasteurización,... entre otras muchísimas cosas). Todas las proteínas animales son muy acidificantes, incluido el pescado, aunque es menos que la carne.
   Las frutas dulces en realidad son muy alcalinas pero lo que aquí quiere decir es que algunas que son muy dulces alimentan a los microbios por la glucosa que contienen (que es de lo que ellos se alimentan) y éstos secretan ácidos que nos acidifican e intoxican, entonces se crea un circulo vicioso, pero no por ellas en sí, que repito son muy alcalinas. Estas frutas serían las muy dulces: plátano, uvas, higos, el caqui si está muy maduro, la chirimoya si está muy madura y todos las frutas secas (uvas pasas, higos secos, dátiles...); con las otros tipos de fruta no hay problema, se pueden comer igual aunque haya microbios perniciosos.